Cádiz se estanca como generador de energía limpia

  • Su producción, principalmente de las eólicas, supone el 25% de producción de toda la región, pero no ha crecido desde 2012

  • La termosolar llegó en 2011 y no hubo más desarrollo

Un aerogenerador en uno de los parques de Tarifa. Un aerogenerador en uno de los parques de Tarifa.

Un aerogenerador en uno de los parques de Tarifa. / juan carlos vázquez

Con 67 parques eólicos conectados a la red, dos plantas termosolares, dos centrales hidroeléctricas y otras dos de generación eléctrica con biogás la provincia de Cádiz aporta uno de cada cuatro megawatios de energía renovable que se generan en Andalucía. Esa es la manera amable de ver los datos. Otra más amarga la aporta Daniel López Marijuán, experto de Ecologistas en Acción en energía: "Contamos con 1.500 megavatios de energía renovable en la provincia, pero no deja de ser solamente la tercera parte del total de potencia instalada".

La provincia fue pionera hace ya casi 40 años en la instalación de campos eólicos, si bien siempre se criticó que aquello se hizo a costa de un fuerte impacto ecológico en el término de Tarifa por su situación estratégica en migraciones de aves. Ahora no se hacen nuevos campos, pero se piensa en la repotenciación de los obsoletos, como es el caso de uno de los más antiguos, El Cabrito, que pasará de 90 aerogeneradores a doce, pero con mucha más potencia. Es lo que los ecologistas piden: desaparición de los que estén situados en lugares más vulnerables y que se sustituyan por otros reciclando viejos componentes.

El problema de que las renovables se vean con ojos de mayor rentabilidad, según los propios datos de la Agencia de Energía, dependiente de la Junta de Andalucía, se encuentra en el estancamiento. En los últimos ocho años la provincia ha incrementado su producción en un 50%, viniendo casi el 70% del viento, si bien desde 2012 se produjo un parón en el desarrollo de lo que se pensaba que podía ser un impulso económico de la región en general y de la provincia en particular. "El hachazo a las renovables perpetrado por el gobierno del PP se ha dejado sentir en nuestra provincia, donde la fotovoltaica no ha despegado, la eólica está en los 1.300 megavatios y el autoconsumo con generación distribuida no avanza por los múltiples obstáculos que se le ponen", explica López Marijuan.

Así fue. Cádiz frenó cuando avanzaba imparable como líder de generación de estas energías que se encontraban, por ejemplo, como concepto estrella en el programa electoral de Podemos en el Ayuntamiento de Cádiz, donde gobierna, pero sin haber incrementado ni un kilovatio la aportación a estos datos ni con previsión de que lo vaya a hacer.

La última gran infraestructura en la provincia se instaló en 2015 en el parque los Almeriques de Medina. Se trataba de un aerogenerador de nueva generación con torre de hormigón de 1,8 megavatios de potencia que permitía aumentar la potencia de estas instalaciones hasta 27,52 megavatios, que es el triple de todo lo que se genera en la provincia con la energía limpia más antigua, la hidroeléctrica (donde la provincia es irrelevante), pero aún lejos de la producción del principal parque eólico de la provincia, La Herrería, situado en Tarifa y que se aproxima a los 45 megavatios, que es casi la mitad de toda la energía eléctrica que se produce en la provincia a través de las dos únicas plantas termosolares.

La termosolar es precisamente la otra aportación de energía limpia de la provincia, aunque se sumó tarde. Hasta 2011 no se produjo ni un vatio de electricidad, aunque sí la hubo en generación térmica. Esta es otra oportunidad perdida que veremos si se podrá recuperar con el tiempo. La tecnología de la planta termosolar Torresol Energy, situada entre Carmona y Écija, ha sido demandada por países árabes y menospreciada por la política energética de Madrid. Pese a ello, y a diferencia de la eólica, el termosolar sí ha seguido aumentando su superficie a partir de 2012. En la provincia se ha pasado de 125.000 metros cuadrados a 166.000 en estos últimos cuatro años.

Andalucía cuenta con el 27% de la superficie total nacional dedicada a la creación de energía termosolar. Son más de un millón de metros cuadrados y el 16% de ellos se encuentra en Cádiz, en San José del Valle, donde se produce el 10% de la energía total. Pero aparte de las dos plantas de El Valle, en la provincia, en el ámbito privado, ha habido iniciativas de un enorme interés, como la refrigeración solar en un hotel de Jerez, la pisicina climatizada de un hotel de Chiclana o incluso la venta de energía térmica en establecimientos de Chiclana. Pero son iniciativas muy aisladas. Otro caso es el de la geotermia, que apenas si se está desarrollando, pero que ha sido adoptada por Ikea en su tienda de Jerez con éxito.

Ante esta situación, seguimos dependiendo de los combustibles fósiles, que apenas producimos. La térmica de carbón de Los Barrios, cuatro grupos de ciclo combinado de gas natural en Arcos, dos en San Roque y otros dos en Algeciras y la refinería de Gibraltar San Roque, en manos árabes, son ejemplos de que una energía que se llama fósil marca el presente. La red de distribución gasística en la provincia, frente al estancamiento de las renovables, no ha dejado de subir.

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