defensa | unidades en la base naval de rota

Bomberos de la Armada que miran al cielo

  • El Servicio Contraincendios de la Base da respuesta en la zona de uso exclusivo del aeródromo y atiende otras misiones en la instalación roteña

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Suena la alarma. Hay una emergencia en el edificio de la EDAN (Escuela de Dotaciones de Aeronaves) y el equipo del Servicio de Contraincendios de los Servicios Aéreos, tras equiparse rápidamente, se pone en marcha. Hay que apagar el fuego que se ha producido en una de las aulas de estas instalaciones, que están justo al lado de la pista. Cuando llegan, el humo apenas deja ver nada y la oscuridad se hace más intensa dentro de la habitación afectada, pero aún así... "el incendio está apagado", traslada uno de los bomberos tras el tiempo de actuación.

Es uno de los ejercicios del Servicio Contraincendios con el que cuenta la Armada en Rota. Integrado en los Servicios Aéreos, es una unidad cuya "razón de ser fundamental es garantizar la respuesta eficaz y rápida en un accidente de una aeronave sea de la naturaleza que sea (incendio, derrame de combustible, evacuación de dotación...)", explica el capitán de corbeta José Ramírez Toledo, jefe de Apoyo de los Servicios Aéreos. Este equipo es el responsable de reaccionar en la zona de uso exclusivo, sin menoscabo del auxilio que pudiere prestar en otras áreas del aeródromo. "Mientras haya una aeronave nuestra que venga para Rota, esa aeronave va antes que otra cosa. No se descuida lo de fuera, pero lo importante es que todo lo que vuela aquí siga teniendo la cobertura", añade el jefe de apoyo.

Pero sus misiones "van más allá", porque aunque no quiten en ningún momento su mirada de esa zona y de la Flotilla de Aeronaves, acudirán ante un incidente al otro lado: en las instalaciones más sensibles -en municionamientos, los polvorines, el servicio de combustible o el Segundo Escalón de Mantenimiento-. También en cualquier otro edificio de los que están en la Base y realizan escolta de munición para los buques. Todos estos centros sensibles tienen un sistema de alarma conectado con ellos, la única unidad contraincendios española en esta instalación (los buques tienen sus medios de seguridad interior y sus guardias para sus necesidades más inmediatas), y que trabaja las 24 horas.

Luego está el Servicio de Rescate y lucha contraincendios operado por la U.S. Navy, que se encarga del apoyo a la pista principal del aeródromo y subsidiariamente al resto de las instalaciones de la Base, y con el que hay una constante colaboración. Entre ambos existe un memorándum de entendimiento "que se traduce en unos procedimientos donde podemos trabajar de la mano sin entorpecernos". Cuando se produce un incendio se informa a los norteamericanos , que quedan en stand by con sus medios a la espera que se le necesite y a la inversa, apuntan, a la vez que comparten habitualmente ejercicios de adiestramiento. "Un ejemplo gráfico: si hay un accidente en la pista principal acude el contraincendios norteamericano y en automático, a pie de pista, nosotros ya tenemos un punto de espera", señala.

Actualmente, el equipo de la Armada española contraincendios lo forman 48 militares, "un buen pellizco" de todos los servicios aéreos donde se emplean en total 112 personas y que tiene diferentes ramificaciones, señala Ramírez Toledo. Cuentan con cuatro vehículos y una guardia con capacidad para atender una o dos incidencias. Hay un adiestramiento intensivo para todo este personal, "para oficiales y para el gran contingente de tropa y marinería, que son el bloque donde descansa el propio servicio y cuya formación es fundamental". Además de los ejercicios como el que fue testigo Diario de Cádiz, se acude al Centro de Adiestramiento de Seguridad Interior (CASI), una instalación moderna para el adiestramiento contraincendios que existe en la base roteña desde hace unos años.

La importante labor de esta unidad puede verse con el movimiento de aeronaves que hay en la Base Naval de Rota. En la zona de uso exclusivo la actividad abarca prácticamente todo el día, aunque continúa durante toda la jornada, ya que muchos ejercicio conllevan vuelos nocturnos. "Hoy -contaba durante la elaboración del reportaje- salen por la tarde tres escuadrillas, por la noche tres Harrier y viene otro avión estadounidense", comentaban. Por eso otro actor importante en su trabajo es la Torre de Rota, compartida pero donde el control es español y que tiene conexión directa con el Servicio Contraincendios.

Según los números facilitados, en 2017 hubo 21.845 movimientos de aeronaves en la Base (más de la mitad correspondiente a unidades españolas). En lo que va de año 2018, se han registrado 6.245 correspondiendo 5.057 a aeronaves españolas (el resto, 1.116 a USA y 72 de otra nacionalidad). "Como ve -añaden- la responsabilidad del Servicio de Contraincendios de los Servicios Aéreos respecto al volumen y movimiento de aeronaves es muy alta, sin olvidar que trabajamos codo con codo con nuestros compañeros americanos".

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