Barroso anuncia una "aparente" quiebra técnica en IpReal

  • El delegado de los 14 trabajadores de la empresa municipal de informática acusa al alcalde de querer llevarles a un cierre patronal y a un concurso de acreedores

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Después de diez años de actividad, con 14 trabajadores en su plantilla y con varios conflictos laborales a sus espaldas por retrasos en el pago de sus nóminas, la empresa municipal de informática de Puerto Real, IpReal, se encuentra en una situación de quiebra técnica que podría desembocar, tarde o temprano, mediante una fórmula u otra, en su cierre definitivo.

La firma tiene embargados todas sus cuentas y créditos por deudas con la Tesorería General de la Seguridad Social y con la Agencia Tributaria correspondientes a varios ejercicios. Y ante esta coyuntura, el alcalde José Antonio Barroso (IU), presidente del consejo de administración en el que están representadas el resto de las fuerzas políticas municipales (PSOE, PP, PA y LV) y los propios trabajadores a través de un delegado, manifestó su intención de "reubicar" a algunos de ellos. Hasta aquí los hechos que coincidieron ayer en relatar Rafael Llamas, representante legal de los empleados a Comisiones Obreras (CC OO), primero a través de un comunicado y luego en conversación con este periódico y el propio regidor puertorrealeño, en respuesta a la llamada de este medio.

A partir de aquí, todo son discrepancias y el conflicto -quizá ya el último que se viva en la firma- vuelve a estar servido: los trabajadores atribuyen a la "mala gestión" de Barroso la situación crítica a la que ha llegado la empresa, le acusan de haber anunciado su "cierre inminente" y de querer llevarles al "peor de los escenarios posibles: una suspensión de pagos y posterior concurso de acreedores" para "eludir responsabilidades legales", dejándoles, incluso, "sin acceso a la prestación por desempleo". Los empleados aseguran haber planteado "soluciones alternativas" como "la creación de un empresa mixta con un 75% de participación privada", posibilidad que -afirma Llamas- "se fue al traste por los incumplimientos municipales". El delegado laboral dice que el colectivo "no pretende su reubicación íntegra en el Ayuntamiento", pero "sí en varias empresas públicas como Gen o el Impro".

Por su parte, el alcalde atribuyó la situación de la empresa a la crisis económica "en un mundo tan competitivo como las aplicaciones informáticas", calificó de "aparente" la situación de quiebra técnica, se remitió a una auditoría ya encargada su confirmación -o no- definitiva e insistió en que trabajan en la reubicación de los trabajadores "en empresas solventes mediante fórmulas mixtas".

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