El Ayuntamiento cifra en cuatro millones los daños del temporal

  • La playa de Camposoto necesita un aporte de 272.400 metros cúbicos de arena

Estado en el que ha quedado una de las pasarelas de acceso a la playa. Estado en el que ha quedado una de las pasarelas de acceso a la playa.

Estado en el que ha quedado una de las pasarelas de acceso a la playa. / román ríos

No hay ahora mismo garantías de que la playa de Camposoto vaya a estar en condiciones de cara al próximo verano. El informe elaborado por los técnicos municipales tras el devastador paso de la borrasca Emma -al que han dado forma esta semana tras evaluar sobre el terreno el impacto del temporal- es bastante contundente al respecto. "Actualmente -señala- no es posible el uso balneario de la playa". Sin arena, sin canalizaciones y sin accesos resulta imposible plantearse la adecuación de los servicios habituales: aseos, puntos de sombra, accesos para personas con discapacidad, módulos, duchas, lavapiés... Pero además se advierte de que, en las condiciones actuales, "no está garantizada la accesibilidad al dominio público en condiciones de seguridad".

En los casi 30 años que la playa isleña lleva abierta a los ciudadanos jamás se había visto en una tesitura similar. Los daños ocasionados por la borrasca Emma no se parecen en nada a los efectos que han dejado otros temporales anteriores con los que Camposoto ha tenido también que lidiar. Los supera con creces. Desde finales de la semana pasada se ha podido ver la desoladora imagen que la borrasca ha dejado en el litoral isleño: la marea llegando a la carretera, el caño colmatado de arena, pasarelas y accesos completamente destrozados, el perfil de la playa alterado...

Vídeos y fotografías divulgados a través de los medios de comunicación y de las redes sociales han dado buena cuenta del impacto que ha tenido el temporal. Ahora, en el informe elaborado por los técnicos municipales del área de Desarrollo Sostenible se han evaluado con detalle los daños y se han hecho las cuentas. Devolver la normalidad a la playa de San Fernando costará más de cuatro millones de euros, según se precisa en este documento cuyo contenido dio a conocer ayer el primer teniente de alcaldesa y responsable político de esta delegación, Fran Romero. El informe será ahora remitido a la Subdelgación del Gobierno al objeto de que sea tenido en cuenta de cara a la presumible intervención que se desarrollará en todo el litoral gaditano para ayudar a la regeneración de la costa.

Pero el tiempo, casi mediado ya el mes de marzo, juega en contra. Así que conseguir que la playa isleña pueda estar medianamente a punto de cara al comienzo de la temporada estival se ha convertido ahora en el gran reto. Ni que decir tiene que el temporal ha jugado también una mala pasada al gobierno municipal, que tenía previsto iniciar en estas fechas las obras de adecuación de los nuevos accesos, uno de los proyectos más vistosos del mandato que implicaba la reordenación de carriles y aparcamientos y la construcción de un paseo peatonal sobre una pasarela de madera que rodearía todo el caño.

Esta semana, precisamente, se licitaba también el contrato para el montaje de los servicios playeros con vistas a la temporada de baño por 173.974,63 euros. Pero estos trabajos, dado el estado en el que se encuentra la playa, afrontan también una incierta situación. Lo mismo ocurre con la proyectada remodelación del acceso número 4 para convertirlo en un 'cinco estrellas' que facilitara el acceso de personas con discapacidad y movilidad reducida. Los efectos de la borrasca Emma han sido de tal magnitud que condicionan cualquiera de las intervenciones que estaba previsto llevar a cabo desde el Ayuntamiento. Todo depende ahora del alcance que tendrá la regeneración que proponga Costas y de los tiempos que esta actuación requiera.

Los técnicos municipales cifran en más de 1,8 millones de euros el aporte de arena que necesita la playa a lo largo de los tres kilómetros que ocupa la zona de baño. Las cuentas se han hecho teniendo en cuenta la última intervención de este tipo que desde la Demarcación de Costas se llevó a cabo en esta zona del litoral allá por el año 2010. El Ayuntamiento calcula que hace falta reponer hasta 272.400 metros cúbicos de arena para que recupere la normalidad.

Pero también se requiere una actuación específica para la fijación del cordón dunar, que prácticamente ha desaparecido a consecuencia de la borrasca. Dicha intervención pasa por la plantación de vegetación autóctona para permitir la fijación de las dunas y por la puesta en práctica de medidas de contención compatibles con el entorno natural, como la instalación de tablestacas. Eso -advierte- "garantizaría una protección natural y efectiva frente a futuros temporales". Ahora mismo, como confirma este informe técnico, la pérdida de arena y la desaparición del cordón dunar permiten que las mareas con coeficientes superiores a los 90 grados alcancen incluso la carretera de acceso a la playa.

Uno de los efectos más llamativos del temporal ha sido el cegamiento del caño que bordea la playa, que ha quedado colmatado por el arrastre que ha provocado la borrasca y las fuertes corrientes mareales. Los daños se localizan principalmente entre los accesos 4 y 8, si bien el aterramiento afecta también a la entrada natural desde el caño madre "provocando la pérdida de su función de protección y reguladora". En este caso, hay que proceder a la limpieza y al vaciado de los rellenos existentes sobre la carretera, los márgenes, los accesos al mar y el caño. En total, el volumen de arena a retirar alcanza los 56.900 metros cúbicos, lo que se cifra en 1.024.200 euros.

Un tercer aspecto valorado por los técnicos de Desarrollo Sostenible es el de la accesibilidad, es decir, el de las pasarelas, puentes, barandillas, rampas de acceso y otras plataformas fijas que, prácticamente, han desaparecido o han quedado sepultadas. Su reposición costará 232.000 euros.

A eso se suman los daños ocasionados en instalaciones y servicios, una cuestión que preocupa especialmente al Ayuntamiento porque, de hecho, es una de las razones fundamentales que impide el montaje de módulos, servicios y chiringuitos. Las canalizaciones fijas -electricidad, arquetas, fosas sépticas, tuberías- también se han visto afectadas. Reponer todos estos servicios a lo largo de los tres kilómetros de playa abiertos al baño costará 111.326 euros. Y si no se hace en los próximos meses no podrá contarse con estos servicios durante el verano.

Y evidentemente también los viales de acceso a la playa y las zonas destinadas a aparcamiento se han visto dañadas con el paso de la borrasca Emma. La reparación de tramos de firme, el relleno de material de subbase que se ha perdido en las zonas de estacionamiento y la reposición de la señalización se calcula que costará 66.030 euros.

Por otro lado, al margen de la playa, desde Medio Ambiente se advierte de los daños que el temporal ha causado en las vueltas de afuera de los márgenes del caño de Sancti Petri a su paso por la zona de Gallineras, lo que deja a varias viviendas de la zona expuestas a posibles inundaciones.

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