Asaltan un chalé en la primera pista de La Barrosa

  • Los atracadores rociaron un gas adormecedor a los inquilinos de la casa mientras dormían

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Un joven junto a su pareja y su madre se despertaron con fuertes dolores de cabeza y con carraspera en la garganta. Lo primero que vieron fue el chalé totalmente revuelto, con cajones, mesas, sillas y bolsos tirados por los suelos. La cerradura de la entrada principal, un portón blindado, destrozada al parecer con un compresor.

Los hechos sucedieron hace justo una semana en un chalé de la urbanización de Doña Violeta, en la primera pista de La Barrosa, una zona con bastante trasiego de coches y viandantes durante el verano. La vivienda es utilizada como segunda residencia y sus moradores llegaron el pasado martes con intención de pasar unos días de vacaciones. Esa misma noche se acostaron tarde, sobre las cuatro de la madrugada, según cuenta el joven víctima del atraco. Parece ser que el chalé fue asaltado horas después, se calcula que entre las siete y las siete y media de esa madrugada.

Los moradores de la vivienda sólo recuerdan el panorama desolador con el que se encontraron al despertar. La primera en levantarse fue la madre del joven, que fue la que alertó a su hijo y a la novia de éste del atraco. Cada uno de ellos dormía en distintas habitaciones. Todos los enseres estaban desperdigados y, sin embargo, no se habían llevado la televisión de plasma ni un maletín con cámaras de vídeo digital.

Al poco rato, los tres notaron que sentían dolores de cabeza y una irritante sequedad en la garganta. No comprendían qué había pasado, pero la Guardia Civil les aclaró que habían sido víctimas de un atraco por parte de una banda organizada que usó un gas adormecedor cuando dormían. Los afectados pensaron en trasladarse a un centro médico ante los insistentes mareos. No obstante, la Policía les advirtió que los síntomas desaparecerían pronto sin dejar secuelas, como así ocurrió.

Las víctimas del atraco sólo echaron en falta una pequeña cantidad de dinero. La Guardia Civil baraja la posibilidad de que se trate de una banda organizada que buscaba una caja fuerte, por eso todos los cuadros del chalé estaban descolgados. Los atracadores, según dijeron los agentes a los afectados, también son especialistas en sustraer coches de lujo. Al no hallar su botín, los asaltantes abandonaron el lugar a toda prisa. "Dentro de lo malo, somos afortunados" señalaba el joven al tiempo que daba gracias a Dios de que su madre no hubiera coincidido con los atracadores cuando se levantó de la cama. "Después de todo hemos tenido suerte, mucha suerte", aseguró aliviado.

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