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Airbus: más allá del 4.0

  • La factoría de El Puerto desarrolla un robot aéreo único en el mundo: es capaz de llevar la herramienta al operario sin control humano

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Un día de noviembre de 2011, en el transcurso de una feria sobre robótica en Sevilla, dos catedráticos de la Universidad hispalense y un responsable de nuevas tecnologías de Airbus tuvieron una conversación. El debate giraba sobre la previsible necesidad de que la robótica se aplicase de forma efectiva a la industria. Aún no se hablaba con la intensidad actual (ni de lejos) de la industria 4.0. En aquella conversación, el responsable del consorcio aeronáutico dijo resolutivo: "Os voy a dar lo que queréis".

Hoy, más de seis años después, ese responsable de nuevas tecnologías y automatización de Airbus en el Centro Bahía de Cádiz (CBC) de El Puerto, Juan Ramón Astorga, puede decir con satisfacción que aquella idea es real. Hoy, dentro de la fábrica, un dron inteligente es capaz de transportar una pieza que un operario necesite hasta su puesto, todo sin señal GPS, dentro de la fábrica y sin manejo humano. Es el proyecto Arcow, que empezó a gestarse hace sólo un par de años, cuando se creó un consorcio entre Airbus, la Universidad de Sevilla y el Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales (Catec). Sus responsables, exceptuando a Astorga, no superan los 30 años. Son Arturo Torres, de la Universidad de Sevilla; Francisco Javier Pérez y José Joaquín Acebedo, del Catec. Además, esta iniciativa se presentó a un certamen europeo que, en dos semanas, en Nápoles, decidirá qué idea de las seis finalistas resulta ganadora de entre las 150 que se presentaron y después de un exhaustivo proceso de selección. Sólo por entrar en la lista de seis finalistas, tuvieron financiación para lo que Astorga denomina demostración en ambientes reales.

El proyecto 'Arrow' nace de un consorcio entre Airbus, el Catec y la Universidad de Sevilla

El responsable de Airbus explica que normalmente los drones se utilizan para todo aquello relacionado con la inspección. Querían convertir al dron en una máquina que ayudara a hacer operaciones de montaje, operaciones de planta y que no sólo sirviera para filmar o capturar imágenes. Y desarrollaron dos ideas. Una, servir de logística. El proceso es el siguiente: un operario en la línea de montaje necesita una pieza. Con una tablet la pide y ese requerimiento llega al control de producción, que la embarca en un habitáculo ubicado bajo el robot volador (que ellos llaman 'mochila') y, con vuelo autónomo, sin piloto, hace todo el recorrido y desembarca el objeto en la zona de producción, en una canasta con un tubo que llega a un depósito donde el operario recoge la carga.

Además, cumpliendo con el lema que se sigue al pie de la letra en Airbus, "lo primero es proteger a las personas y al producto". Por eso, aunque de momento no ha ocurrido ningún incidente, se ha colocado en la parte superior de la factoría "una autopista" protegida por redes. De momento, este prototipo puede cargar hasta 400 gramos. En el futuro tendrá (en eso trabajan ya) más capacidad de carga.

El dron, en pleno vuelo dentro del CBC de Airbus en El Puerto. El dron, en pleno vuelo dentro del CBC de Airbus en El Puerto.

El dron, en pleno vuelo dentro del CBC de Airbus en El Puerto. / fito carreto

La segunda idea que desarrollaron para este dron es la localización de objetos perdidos. "A través de sensórica activa, a los objetos propensos a perderse se les coloca un sensor y el dron, cuando la gente se vaya, de noche, vuela solo y las localiza; por la mañana habrá un mapa con todos los objetos que se hayan perdido ese día, lo que nos ayuda en nuestra política de detección de objetos perdidos, algo básico en la aeronáutica: el avión sólo tiene que llevar lo que tiene que llevar", detalla Astorga. Como si fuera un murciélago, el robot volador tiene una serie de sensores que le sirven para aprender del entorno donde va a volar y tomarlo como referencia.

"Toda la gestión del vuelo del dron está en el dron, no necesita señales externas; tiene un sistema de espejos que lanza un haz láser para captar la señal pasiva que dan las paredes o las redes que hay debajo", explica el responsable de Airbus. No en vano, resalta con orgullo que este prototipo incluye un buen número de lo que llaman "tecnología habilitadora" de la industria 4.0. Que son: automatización, robótica aérea, sensórica activa, logística, conectividad, internet de las cosas o recopilación de datos.

Astorga también incide en la importancia del consorcio creado para desarrollar esta idea. "Es vital la flexibilidad y colaboración que dan los consorcios. La ciencia la pone la Universidad de Sevilla; la tecnología la pone el Catec y nosotros ponemos los requerimientos, el caso de uso y nuestras instalaciones y medios para demostrar que el proyecto es válido. Es fundamental que ese proceso de colaboración quede perfectamente claro, porque nos ha ayudado continuamente a mejorar el proyecto. Hasta ahora, los objetivos científicos como son que un dron vuele dentro de una nave sin ayuda de un GPS (dentro de la nave no hay señal), está conseguido".

Mirando a un horizonte de dos años, en Airbus creen que este proyecto ya habrá madurado. En todo el grupo se necesitarán más de 100 drones. Habrá llegado la fábrica del futuro.

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