Afectados por la estafa de los seguros denuncian la indefensión que sufren

  • Un joven afirma que el sábado fue multado en un control con 1.500 euros por no tener seguro, al tiempo que la Policía le informaba de la estafa

Los Juzgados de Chiclana, en una imagen de archivo. Los Juzgados de Chiclana, en una imagen de archivo.

Los Juzgados de Chiclana, en una imagen de archivo. / sonia ramos

El caso de la estafa masiva a través de la venta de seguros de automóviles, motocicletas, embarcaciones, etcétera destapada por la Guardia Civil en una correduría de Chiclana y de la que ayer se hacía eco este medio sigue dejando tras de sí a cientos de afectados que, en mayor o menor medida, se encuentran ahora teniendo que hacer frente a innumerables problemas.

Y es que, como algunos de los afectados han declarado a este medio, los problemas no vienen ya tan sólo por las cantidades entregadas a cambio de seguros que nunca llegaron a tramitarse o que incluso se dieron de alta y de baja en el mismo día, sino también por las consecuencias que están sufriendo dichos afectados al carecer de estos seguros en la práctica.

Muchos de los afectados acuden a la OMIC porque no pueden pagar a un abogado

Tal es el caso, por ejemplo, de un joven de 25 años que prefiere no desvelar su identidad y que asegura que en la noche del pasado sábado, en un control rutinario de la Policía Local, fue requerido cuando conducía su vehículo para realizar las pruebas de alcoholemia. Así, tras dar negativo en las mismas, los agentes le informaron de que su vehículo carecía de seguro, al lo que el joven respondió que era imposible ya que contaba con la documentación correspondiente.

Fue en ese momento en el que este afectado conoció que era uno de los cientos de personas que habían sido presuntamente estafadas por la citada correduría de seguros, situada en la calle Lugo de Chiclana y cuyo responsable apareció sin vida en la mañana del pasado viernes, circunstancia que no impidió que los agentes le multaran, según afirma, con 1.500 euros.

"Entiendo que se trata de una situación excepcional y que para estos casos debería haber cauces legales que permitieran resolver el problema de otra forma, ya que además de ser víctima de una estafa por la que llevo más de un año conduciendo sin seguro, ahora tengo que pagar una multa a la que no puedo hacer frente y la única solución que me dan es presentar una denuncia ante el juzgado de lo civil a través de un abogado que tampoco puedo pagar", explicaba el joven contrariado.

Pero el de este chiclanero de 25 años no es ni mucho menos el peor de los casos, según nos trasladaba él mismo después de haber compartido colas de espera tanto en los juzgados como en la Oficina de Información al Consumidor (OMIC) de Chiclana con otros afectados, por lo que ya se están movilizando algunos de los que han sido víctimas de esta situación para formar una plataforma que denuncie de forma conjunta el problema. Asimismo, también se han creado grupos en las redes sociales para asesorar y ofrecer ayuda a estas personas por diferentes cauces.

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