El sucesor de Teófila

Al nombrar a Juancho Ortiz como candidato, el PP ha vuelto a los planes que tenían antes del Bicentenario

En 2011, cuando Cádiz preparaba los actos del Bicentenario de la Constitución de 1812, en los ambientes políticos se daba por seguro que Juan José Ortiz sería el sucesor de Teófila Martínez… en la Alcaldía. Las previsiones marcaban un itinerario diferente a partir de 2013. Se especulaba con la posibilidad de que la alcaldesa diera un paso atrás, una vez concluidos los fastos del Bicentenario, y se dedicara a otros menesteres políticos en Madrid, y dejara en la Alcaldía a Juancho, que era su delfín. Sin embargo, los acontecimientos posteriores fueron diferentes, debido a prolijas circunstancias de la política nacional y local. Las consecuencias fueron que Teófila siguió en la Alcaldía y que Juancho ya no era visto como el delfín. El PP ignoraba que en 2015 sería elegido alcalde un comparsista conocido como Kichi.

Así se acabó lo que se daba para el PP. Poco antes de esas elecciones de 2015, había emergido la opción de Bruno García como sucesor de Teófila Martínez. Bruno era lo más parecido a Albert Rivera que tenían los populares cuando empezó a despuntar la nueva política. Sin embargo, a Bruno le han faltado apoyos internos y no le dieron más responsabilidad, ni liderazgo; aparte de que él trabaja, pues un concejal de la oposición cobra poco más que un indigente.

Al nombrar a Juancho Ortiz como candidato, el PP ha vuelto a los planes de antes del Bicentenario. Fue un concejal de gestión en Vivienda y en los proyectos culturales para el 2012, que coordinó desde la Casa de Iberoamérica. También fue el continuador de Jorge Moreno en la comunicación municipal, sobre todo en Onda Cádiz. Aunque ahora algunos lo pintan y caricaturizan como un ogro de la derecha, antes no se le veía así, sino que Juancho era uno de los concejales más tratables y asequibles del PP. Por otra parte, es un hombre de palabra, virtud que escasea entre los políticos.

Teófila Martínez no será la candidata del PP, pero es ella quien ha nombrado al sucesor. Lo puso antes del Bicentenario, cuando creó una delegación a su medida; y lo ha vuelto a poner cuando se hablaba de otros. Ha colocado a uno de los suyos, a una persona de su confianza. Con ello se da a entender que el PP no parte de cero patatero, sino de continuar el legado del teofilismo.

Conseguirlo sin ella será muy difícil. A Juancho Ortiz le queda un duro trabajo por delante. Y al candidato de Ciudadanos también, porque repercute en ellos. El PP y el partido naranja deben buscar (cada uno por su lado) los votos que necesitan para que el próximo alcalde no sea el mismo de ahora.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios