Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Lo público y lo privado

Qué tiempos en los que José María González, en mangas de camisa, retiró el crucifijo cuando juró su cargo

Dice Ben Bradlee en "La vida de un periodista" : "senador borracho en su casa, asunto privado. Senador borracho en el senado de los EEUU, asunto público". El Gabinete de Prensa del Ayuntamiento de Cádiz hizo público un comunicado oficial el pasado día 12 donde informaba que el alcalde iba a salir en la penitencia del Nazareno. Hacía sugerencias sobre dónde y cómo podían los camarógrafos y los fotógrafos hacer mejor su trabajo y captar el momento idóneo del alcalde con su madre en la procesión. El año pasado se dio la información en una conferencia de prensa del propio alcalde en las Casas Consistoriales. Aunque dijo "irá el hijo, no el alcalde" él mismo convirtió su participación en la penitencia del Nazareno en una actividad oficial. No hacía falta siquiera que este año se pusiese el traje oscuro y la corbata porque ya el Ayuntamiento, de manera oficial, había contado los pormenores de esa participación. Da igual si antes de ser alcalde acompañaba a su madre o lo hace ahora para presumir de buen hijo y de ferviente devoto de la imagen más venerada en la ciudad. Él, que presume de ateo y dice ser celoso de su vida privada, nos muestra oficialmente sus puntos de vista acerca de la Semana Santa y su propia vida. Él, que cuando se menciona a su hijo en un artículo se altera porque no puede mezclarse lo público y lo privado y reclama, con razón, que tengamos a su familia al margen de la vida pública. Él, ya digo, nos cuenta que sale con su madre y por tanto la exhibe y se muestra sin pudor. No parece tener aquí el menor celo por su vida privada ya que gusta de aparecer como el alcalde de las Tres Cés : sentado con su hijo y su pareja en un fondo del Estadio, se multiplica en el carnaval y nos cuenta que también es capillita pero ateo , lo cual es una extravagancia digna de un caricato de Dos Hermanas. Es cierto, si se me permite traer la frase , que el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. El asunto es que cuando se abre la vida privada al escrutinio público, cuando una actividad familiar, según nos dijo, forma parte de la agenda oficial, cuando se invita a reproducir la imagen del alcalde en una procesión, en ese momento lo privado se convierte en público y nos da pie a poder hablar de cualquier otro asunto porque el propio José María González así lo ha querido. En este caso para obtener el beneficio publicitario de su acción como hijo y como devoto. Qué tiempos en los que José María González, en mangas de camisa, retiró el crucifico cuando prometió su cargo.

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