Enrique Alcina

Todo (casi) nuevo

LOS guionistas de Cádiz se han puesto de juerga. Esto no es Jolibú. Dan globos de oros, y todo tipo de premios. 2008 tiene un bastinazo de premio. Los guionistas del milagro de Cádiz escriben letras, nada de pagarés, y sube del tirón el interés de la afición. En tiempos de economía inhumana, y una vez confirmado que es el mundo quien está loco, aquí y ahora la gente de Cádiz pasa de cifras y se nutre de letras y músicas pa seguir tirando. Tirando a dar. A dar con la clave de la luz y las contraseñas de las sombras. A largar fiestas. A cantar frente al espejo de la contradicción, la preocupación y la ocupación del pretérito imperfecto. Periodismo cantado a mil voces de colores ya no llamen al concurso más expresivo del mundo libre. El periodismo está cada vez fatá. Está cantado, está dictado. El telediario de Cádiz suena mejor.

Coplas a la libertad, coplas en defensa propia, coplas teledirigidas, lustre al triple sentido trimilenario. Ojo a las letras. Cádiz muestra desde anoche su repertorio antes de hacer mutis por el foro hasta el Carnaval que viene. "¿Qué tal los Reyes?" "Bien, por no decir otra cosa". Así contestó Paco Rosado. Llegó el momento de las palabras, los sones y los silencios.

Más quisiera el impar pregonero madrileño Cansado que cantasen en el Falla a Kierkegaard, que posee una rima escatológica pero jamás podrá medirse en condiciones a los protagonistas de las coplas por venir. A saber con qué sazonarán las melodías y analogías, las guasas y los lamentos, la narración y la opinión acerca de lo que ocurre. Quizá se llenen los libretos de imágenes y sentires, y también de verbos nuevos y adjetivos descalificativos. Cada noche, un baúl de cartas con música, cajitas de sorpresas, recuerdos del futuro. Letras disfraz. Tinta china y papel de estraza. Exquisiteces, ocurrencias y reflejos. Amor y humor con denominación de origen. Todo (casi) nuevo. Pa siempre y pa nunca. Letras grabadas a fuego, letras y ritmos de copiar y pegar.

A ver qué cuentan los guionistas por encargo de Cádiz sobre el Rey, por qué no te callas, la Leti y sus looks del Diezminutos, el Chaves con ese y el Chávez con zeta, y por supuesto el Zetapeta del Zapatero, que significa Schuster en alemán. Cantarán sobre el segundo puente, hola Manterola, viva la Pepa, cuidado con el 2012 iberoamericano, el futuro inmediato de la historia necesaria, y el presente dermoestético. El ocio del pueblo, que traducido resulta fútbol, coplas y procesiones. Dirimirán sus cuitas artistas y capillitas, se la llevará mortal Baldasano, ay, Baldasano, y enviarán telegramas urgentes de amor no correspondido a Lucas Lobos, a la Pantoja, a la Patria dividida, a los fachas, a los rojos y a la Eta, siempre presente. Año de erecciones. A ver quién se moja. Llueve sobre cantado. Las hipotecas, los precios, el cambio climático, la sequía de ideas o la exhibición de ingenio. Letras endogámicas, letras para exportar, letras salsa rosa, letras canne en zarza, sin cuartetas no hay paraíso, el imperio de la tele, los poetas de la calle, las metáforas del mal humor y la ironía del destino. Como la vida de hoy parece un concurso, una serie virtual con guión establecido, aire al olvido glorioso los impresentables, a la salud de todos. Qué sería del concurso sin los impresentables. A ellos en realidad se consagrará el Falla de aquí al uno de febrero. Y a los rimadores de Cádiz. Leyendo entre líneas se descubrirán hermosas certezas, paradojas en vivo y en directo, directo al corazón. Al descubrimiento diario de repertorios, la pasión de abrir cada caja de música. Antes, barrunta, al compás sincopado, lo que traerán grupos con nombres llamativos, tipos de interés que el espectador del Falla halla de sopetón en la hojilla de mano. A algunos se les ven las ideas, a otros se les intuye traviesos. Los hay de todas las hechuras, aunque algunos, pese al arte de su nombre, serán paecharlos. Qué sabe nadie. Enigmas por resolver a la voz de ya.

Pájaros, aves, trenes de lenta velocidad, alcohol, accidentes, la wii de las narices, el wiwi de la plaza cibernética, tragedias en do mayor, sorpresas, la iglesia, Bush, Melendi, Sarkozy, los catalanes, los vascos,ý y Delphi. Y Martínez Ares. Se admiten apuestas. Delphi, Martínez Ares, Baldasano, el pan y la leche. El informe Pisha, la mala educación, el cartel de marras, dos o tres borderíos bien dichos y el once eme, el youtube en el cuarto de ensayo y el google de callejones sin salida. Un mes para combatir la anestesia y la desidia, para demostrar que aún quedan palabras para cambiar el mundo. Como un gatopardo de Lampedusa, Cádiz lo cambia tó pa que ná cambie. Pa que no se diga. Mientras el mundo calla, Cádiz reinventa lo que hay. Esto es lo que hay. Todo (casi) nuevo.

Cádiz respira, al fin, y ríe y sangra por sus letras.

Anoche, sin ir más lejos, el libreto del año se abrió con Papelandia, papeles de prensa diaria, qué casualidad. El coro isleño que prologó de esta guisa, primer tango de la temporada, ay qué nervios: "Tengan muy buenas noches, señoras y señores". Cádiz, una garganta que al mal espanta, cantan con tinta de Antonio Miranda. Cádiz presenta sus respetos. Y luego canta a Salvochea, justicia y utopía, y a ... Baldasano. Primer cuplé, en la frente.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios