La mujer del alcalde de Málaga ha armado un alboroto esta semana al explicar con detalle por qué no quiere que su marido sea candidato a la Alcaldía el año que viene. Sería su quinta candidatura tras 19 años en el cargo. Un asunto interesante. De un lado una mujer culta e inteligente, que contradice a su marido y dice lo que piensa en público. De otro la ambición de jóvenes lobos populares, al acecho de oportunidades en su carrera profesional. Ocurre en la más poblada de las ciudades gobernadas por el PP. Un asunto de Estado en el que intervendrá hasta Rajoy. Hay guión para una buena película.

Con elegancia y firmeza, Rosa Francia le dijo a Esther Luque en Ser Málaga muchas cosas: que el PP malagueño está queriendo deshacerse de su marido desde las últimas municipales, filtrando que le ofrecían el número uno al Congreso en las generales de 2015, poco después de iniciar su último mandato; o que le parece estupendo coincidir con Celia Villalobos en que hay que saber marcharse de los sitios, a ver si ella se aplica el cuento. Y más; que sería partidaria de primarias como "lo democrático" para elegir al sustituto de De la Torre; lo que parece un torpedo contra el presidente de la Diputación Elías Bendodo, el aspirante al trono de De la Torre.

Claro que no ahorra elogios a su cónyuge. Habla de lo bien que está de salud a sus 75 años y sobre la cantidad de ideas que tiene. Le pide que no siga, pero eso sí, que cumpla su mandato completo como le prometió a los malagueños cuando se presentó. (Segundo torpedo con el mismo destino que el anterior).

El alcalde de Málaga habla bastante bien francés pero no utiliza el mismo lenguaje que Francia. Ella, catedrática de latín, ejerce su libertad de pensamiento y palabra desde hace tiempo. Participa en una tertulia semanal en la Cope y antes lo hizo en Onda Cero. Es famoso su fino sentido del humor. Cuando la alcaldesa Villalobos era la reina del mambo y nadie le chistaba en Málaga, Rosa Francia la desencajaba con su ironía.

Hubo otros detractores. En 2007 De la Torre presentó en el Ateneo al primer alcalde democrático con grandes elogios. Pedro Aparicio (PSOE) se los devolvió: "Durante 16 años la providencia no me ha ahorrado ningún martirio, pero me ha hecho el regalo de tener a Francisco de la Torre como sucesor". Dicho como si Villalobos no hubiese existido. Propios y extraños dicen que le sobró un mandato al gran alcalde ya desaparecido. Es posible que Rosa Francia quiera ahorrarle una experiencia similar a su marido.

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