La torre del vigía

Ana Rodríguez / De La Robla

Todos iguales

S e acabó el tópico. El incombustible humorista Miguel Gila sostenía que los norteamericanos perdieron la guerra de Vietnam porque, viendo a todos los 'charlies' iguales, los buenos (o sea, los de las barras y estrellas) siempre mataban al mismo. La explicación siempre se me antojó más que plausible. Han tenido que pasar cuarenta años para que los europeos sepamos diferenciar a unos orientales de otros, pero al fin lo hemos logrado, y parece que el honor nos corresponde, a España y por demás a Andalucía: en esta semana un chino de nombre C.Y. fue detenido tras una espectacular persecución "que no fue más allá de unas decenas de metros" (según reza la noticia: se ve que el chino era de pata corta, o quizá el adoquinado gaditano le machacó el astrágalo) después de intentar en vano suplantar a otro chino, llamado X.J., en la realización del examen del carné de conducir en Cádiz. Al parecer, el funcionario correspondiente de la gaditana Jefatura Provincial de Tráfico debió de percatarse de que la inclinación de los ojos no era la misma en el examinando que en el chino que estaba fotografiado en el NIE de turno. El detenido vive en Córdoba, o sea que se hizo unos cuantos kilómetros para resolverle el examen a su colega amarillo. A lo mejor hasta aparcó su propio vehículo delante del lugar de examen, para mayor recochineo.

Lo más gracioso del asunto es que la suplantación se ha llevado a cabo con éxito en otros lugares de España (o eso se piensa), de modo que la Guardia Civil sostiene que pudiera tratarse ¡¡de una red organizada a nivel nacional!! Imagínense lo espeluznante de la situación: una red organizada para que todos los chinos residentes en España se saquen por la jeta el carné de conducir. Lo que no se especifica es si el que los suplanta es siempre el mismo, como el vietnamita de Gila: o sea, el chino de Córdoba (menudo fenómeno, por cierto), o si en cambio se trata simplemente de unos chinos que se aprovechan del hecho de parecerse a otros chinos, como viene ocurriendo desde que el mundo es mundo.

De momento, los chinos ya regentan la mayoría de restaurantes Nefast Food y las tiendas Todo a Zen. Con el tiempo, y unos pocos ubicuos como el de Córdoba, serán los profes de nuestras autoescuelas.

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