En el mercado de abastos de Cádiz, en la tienda La Veganesa, se puede encontrar ya una manteca colorá, incluso con tropezones, que lo parece pero que no es. Es como si pecaras, pero sin pecar.

Cada vez los productores demuestran más imaginación. En este caso, y según cuenta Gracia Gordillo, la gerente de este singular puesto de la plaza de Cádiz que sólo vende productos sin presencia de carne ni pescao, es una pequeña empresa de Marchena, Sevilla, la que ha lanzado al mercado una margarina que tiene la textura y el sabor de la manteca colorá, pero sin la presencia de cochino en ninguna de sus expresiones. La textura de manteca la consiguen con la margarina procedente de girasoles que arrejuntan con patata y aceite de oliva. El color y el sabor se logra con ajo, pimentón y especias, igual que su homónima rica en hidratos. Para colmo no le faltan ni los tropezones, la zurrapa, que logran a base de pedacitos de soja.

A muchos estas cosas le pueden parecer una locura o una frivolidad pero lo cierto es que hay muchas personas que tienen enfermedades que les impiden disfrutar de una alegría tan importante en la vida como un desayuno a base de manteca colorá, de esos que te chorrea el caldo por la barbilla, a la vez que las lágrimas se caen por los ojos ante la emoción del momento.

Para ellos que se logren estas cosas que parece que son, pero no lo son es todo un milagro que permite disminuir un poco sus problemas. Por eso, aunque en un principio nos lleven a la risa, debemos aplaudir estas iniciativas destinadas a personas que lo pasan mal. El producto incluso no tiene lactosa por lo que también es apto para otro grupo de personas con problemas.

No es la primera vez que se hacen cosas en torno al cochino, pero sin cochino. En Jerez existe otra curiosa fábrica que se dedica a hacer embutidos también sin materia pecaminosa. Se llama Charcuterra y son capaces de hacer morcillas con pistachos, butifarras con cacahuetes o salchichas de trigo sarraceno. El chorizo está elaborado con almendra mijo y diferentes especias. No lleva ni pimentón, pero desde la firma aseguran que su sabor es muy parecido a su homónimo porcino.

Es cierto que comerse un buen chorizo o una morcilla de hígado de esas mantecosas de Olvera yo creo que te gusta, no sólo por lo buenas que están, sino porque estás imaginando la cara que pondría tu gordólogo viéndote comértela y, además con pan cateto en rebanás generosas y sin tostá… que dicen que aún engorda más. Pero es cierto que hay personas a las que les encantaría pecar pero que su salud no lo hace aconsejable. Para todos ellos no cabe duda de que estos productos, que a veces nos llevan a la sonrisa, son cosa muy seria. Enhorabuena a sus creadores.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios