Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Manifiesto contra mí mismo

Escribo fatal, critico a todo el mundo, ronco por las noches, me gusta el chocolate, molesto a los vecinos

He decidido hacer como Ramoní e investigarme a mí mismo. Empiezo desde que me levanto. Hay un tipo con cara de conejo que me mira dentro del espejo, como cantaban Los Ilegales. Cuando me miro veo arruga, ojeras y menos pelos cada vez. Empiezo a parecerme a mi padre. Es el primer informe que voy a mandar a la comisión de investigación. Cómo es posible tamaña decrepitud. Estoy hecho un carcamal. No hablo del resto de funciones corporales porque no sé si serán objeto de la investigación de la comisión Ramoní aunque no es descartable.Será glorioso el momento mágico en el que el concejal interrogue al teniente de alcalde, el consejero de Aguas de Cádiz al presidente de Aguas de Cádiz, una doble personalidad digno de estudio. Yo me haré preguntas a mí mismo: converso con el hombre que siempre va conmigo, mi soliloquio es plática con este buen amigo. Lo de Ramoní es un caso claro de esquizofrenia, desdoblamiento de personalidad, Doctor (¡doctor!) Jeckill y Mister Hyde.Como no hay mal que por bien no venga, igual se puede conocer el alcance de las leyendas urbanas: si es verdad que fue Míster Cádiz y trabajó en una discoteca. Pasará a estudiarse en las facultades de Ciencias Políticas la historia del concejal que se investigó a sí mismo.

Su mentor Carlos Guillén puede analizar (de manera altruista, por favor) la complejidad mental precisa para alcanzar ese sublime nivel de la inteligencia . Como aquel jugador del Alcoyano que sacaba el córner y salía corriendo para rematarlo. Tengo que acordarme de poner también en mi autoevaluación lo mal que juego al fútbol y la manera contumaz en la que persisto en el error.

En la historia política solo hay un momento similar cuando en 1981 el que era presidente de la Diputación, Gervasio Hernández Palomeque, quiso solidarizarse con Rafael González "El Bizco" que daba vueltas por la plaza de España en un intento de batir el récord mundial de permanencia en bicicleta. Gervasio cogió otra bicicleta y dio varias vueltas con el esforzado atleta gaditano, lo que fue portada de este periódico. Desde aquel momento genial han pasado 37 años y no se había encontrado una cumbre de la acción política similar. Tengo que investigarme más.

Escribo fatal, critico a todo el mundo, ronco por las noches, me gusta el chocolate, molesto a los vecinos, no voy a misa los domingos, no me gustan las cofradías, no soy cadista. En mi pueblo siempretensión, tengo mala reputación.

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