LÍNEA DE FONDO

Jesús / Guerrero / Jguerrero@diariodecadiz.com

La Federación y el mal ejemplo

La comunicación entre los tenistas y su presidente es muy buena, se mandan cartas y mensajes cada día

ESTAMOS tan cerca de la Eurocopa y casi no he oído hablar de la condición de favorita de nuestra selección que me impresiona. Cada vez que llega un evento futbolístico de esta magnitud, España está en las mejores posiciones de todas las quinielas, y luego nada, claro. Tenemos a los mejores futbolistas, nuestros equipos son competitivos en Europa, llevamos no sé cuántos partidos seguidos sin perder... y ya no llegamos ni a cuartos.

Con el tenis pasa algo parecido. La Davis es nuestra antes de empezar las eliminatorias para demostrar después que no tenemos opción alguna de ganarla, al menos los tres últimos años. Colamos dos o tres tenistas fijos en la lista de los diez primeros, nuestros deportistas consiguen éxitos a nivel individual, pero el equipo español no cuaja. Es cierto que estamos en semifinales este año, que tenemos un gran nivel y que jugamos en casa. Todo de cara si no fuera porque tenemos al enemigo justo donde radica nuestra ventaja, en casa.

Las raquetas españolas han entonado el basta ya contra el presidente de la Federación. Hemos pasado de la elección de la sede a un cruce de acusaciones que apunta a una guerra sin vencedores. De dictatoriales a chantajistas, de cartas críticas a reproches por mensajes de móvil, la Federación de Tenis intenta zanjar el asunto de un modo poco diplomático, tajante y poniéndose en contra a los deportistas que representa. Y de Estados Unidos, nada de nada, de si es mejor jugar en meseta o a nivel del mar, menos.

No sé si nuestro problema es que somos los mejores y no nos lo creemos o que nos creemos los mejores y no lo somos. Tampoco sé si el origen de nuestras frustraciones deportivas tienen algo que ver con las federaciones -recuerdo a un Villar perenne y siempre en entredicho- o si, simplemente, tenemos las federaciones que nos merecemos. Lo que sí sé es la vergüenza ajena que me supone la lucha entre Pedro Muñoz y los tenistas, pero lo peor es que aunque terminemos ganando la Davis el ridículo ya estará hecho.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios