Última hora Cerca de un centenar de personas, atrapadas en el puerto de Cádiz por la avería de un barco con destino a Canarias

La ciudad y los días

Carlos Colón

Carlos Infantes Alcón

MÁS de cuatro mil corazones han pasado literal y físicamente por sus manos, y la mayoría ha seguido latiendo gracias a él. Se emociona especialmente cuando opera niños, y más aún cuando han sido traídos por organizaciones humanitarias desde países del Tercer Mundo en los que males que aquí tienen remedio son una condena de muerte. Tiene el suficiente sentido del humor como para definir su trabajo como una fontanería del corazón que además exige que no se corte el agua para que los inquilinos del piso se puedan seguir duchando mientras él trabaja. Es el doctor Carlos Infantes Alcón, jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla y uno de los cardiólogos españoles más respetados internacionalmente.

Estudió en la Universidad de Sevilla y completó su formación como cirujano cardiovascular en la Universidad de Stanford (EEUU), cuyo hospital tuvo y tiene uno de los centros de Cardiología más importantes del mundo -pionero en los trasplantes- gracias a las investigaciones y al magisterio del Dr. Norman Shumway (1923-2006), uno de los maestros del Dr. Infantes. Después estudió, investigó y trabajó en otros centros estadounidenses, canadienses e ingleses para volver a Sevilla y desarrollar una carrera como cirujano, investigador y formador que ha dado a nuestra ciudad prestigio internacional en este campo, ha ofrecido a miles de sevillanos los cuidados que se pueden hallar en los más importantes centros mundiales, ha posibilitado mayores posibilidades de curación a miles de enfermos de todo el mundo gracias a sus investigaciones sobre el diseño y utilización de válvulas biológicas o sobre cirugía de revascularización coronaria con técnica de láser de Holmio y ha creado escuela, logrando que en la medicina sevillana haya un antes y un después del Dr. Infantes. Los grandes hombres, sean médicos o escritores, son siempre hijos de muchos padres y padres de muchos hijos: aquellos que les abrieron caminos y aquellos a quienes ellos se los han abierto, sus maestros y sus discípulos.

No hace mucho el doctor Infantes recibió el Premio Galeno de la Fundación del Colegio de Médicos de Sevilla y esta noche, con motivo de su próxima jubilación, colegas, discípulos, amigos y pacientes le ofrecerán un homenaje en los Jardines del aljarafeño Palacio de Al-Yamanah. Me sumo a el desde aquí en mi propio nombre y en el de un queridísimo amigo cuyo corazón puede seguir latiendo cada día, y hacerlo aún con más fuerza cada Lunes Santo, gracias a este gran sevillano que ha hecho más grande y mejor a Sevilla: Carlos Infantes Alcón.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios