fútbol El San Fernando CD vence al Córdoba B (0-3)

LÍNEA DE FONDO

Pedro / Ingelmo / Pingelmo@grupojoly.com

Cadena perpetua

Aquí va otra de las consabidas, insoportables y aburridas llantinas de un seguidor del Atlético de Madrid

ME hice del Atlético porque mi padrino me regaló un balón rojo. Por entonces no sabía que cuando uno abraza con la pasión de un niño de cuatro años una causa de este tipo es para siempre. En el más acertado libro que existe sobre el hincha, Fiebre en las gradas, de Nick Hornby, se cuenta el apostolado: uno puede cambiar de novia, las mujeres pasan, pero no puede cambiar de equipo. Así son las cosas, sin dramatismos. La cantinela de los resultados te acompañan toda la vida. En las peores crisis sentimentales, con el mundo que se te desgarra, siempre hay un momento para saber cómo van las cosas. En el caso del Atlético, suelen ir mal. Me dirá uno del Osasuna que a ellos les suele ir peor. Sí, pero en el Atlético van mal para lo que se espera, que no sé por qué se espera cuando lo que se espera es que vayan mal. (Yo me entiendo). De este victimismo se ha hecho una filosofía y un montón de imbéciles se han apuntado a ella. Extraña religión. Tengo entendido que en el mundo del cine te escupen si no eres del Atlético, si no tienes la pose de ser del Atlético. Hasta nuestro presidente es productor de cine. Sus películas son muy malas y su equipo (mi equipo) también es muy malo. Qué destino. A nosotros nos vale la máxima de Mae West: "Cuando soy mala, soy muy mala; pero cuando soy buena, soy peor". ¿Era así? El Atlético es, a mis ojos, un equipo profundamente antipático, insoportable. Pero es mi equipo. Mi padrino no me regaló ese balón rojo para que fuera de un equipo perdedor, no señor. Mi padrino no me regaló ese balón rojo para ser del mismo equipo que Joaquín Sabina. Mi padrino no me regaló un balón rojo para compartir parroquia con un montón de pamplinas. Mi padrino me regaló ese balón rojo para que yo fuera un niño feliz, pero cuando vienen mal dadas el Atleti está para darme la puntilla. Ese balón rojo es un símbolo. Este es el mundo, chaval. Como lección de vida no está mal; como equipo de fútbol es una faena. Si fuera una mujer tendría solución, pero siendo una tara infantil es cadena perpetua.

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