EL ALAMBIQUE

Isa / Lora

Angelines

ES CURIOSO cómo relacionamos determinados nombres a un tipo determinado de persona. Como por ejemplo, el título de este artículo. Leyendo este nombre en diminutivo, podemos pensar que hablamos de una niña. Nada más lejos de la realidad. Esta Angelita de la que les voy a hablar es una profesora de mi cole de Las Carmelitas que se jubila el próximo día 28, día de los Santos Inocentes. Aunque todos los días se jubila alguien, no todos los días se jubila alguien como Angelita. Ella está llena de vida, siempre está de buen humor, nunca se ha cansado de trabajar con niñas al principio y con clases mixtas más tarde; todo lo hace con un entusiasmo contagioso, porque para ella no hay nada imposible y cuando ves las cosas a través de sus ojos, es algo mágico, porque lo ves todo igual de fácil como lo ve ella.

Dicen que en esta vida no hay nadie imprescindible, aunque yo no estoy de acuerdo con esta afirmación. Angelita lo mismo te organiza el día de la Niña María, te monta la tómbola con las madres, el teatro de Navidad, la fiesta de final de cursoý En fin, vale lo mismo 'para un roto que para un descosido' y encima tiene el arte y la gracia de que todo le sale fenomenal. Cuando sus compañeros y compañeras pensamos que después de Navidad ya no estará trabajando con nosotros, nos cuesta pensar que será así, porque para los que trabajamos en el colegio con ella, Angelita es como nuestra hermana mayor, a la que acudes para todo, porque la experiencia es un grado y ella tiene mucha.

A partir de la semana que viene y, más concretamente, después de Navidad, su vida va a ser muy diferente: ahora podrá estar las 24 horas del día con su amor de toda la vida, Manuel Jesús. Juntos vivirán una etapa nueva, deseada por muchos y temida por otros, en donde lo cotidiano tomará el protagonismo de un día y otro, y donde los pequeños detalles les harán disfrutar a los dos, porque después de tantos años trabajando les toca tener ese merecido descanso, el que todos anhelamos para poder llegar con la salud y el buen humor que derrochan tanto Angelita como "su" Manuel Jesús. ¡Feliz jubilación! Y no nos olvides, porque todos tus compañeros y compañeras no te olvidaremos.

Gracias por leerme.

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