Una mina al sur de Cerdeña

La gran isla italiana tiene forma de pisada. Los griegos la llamaron 'ichnusa' (pisada). Los romanos, que jamás lograron conquistar Cerdeña por entero, la bautizaron como 'sandalion' (calzado o sandalia). Tal vez, entre la premura y la ignorancia, asociamos Cerdeña con el turismo de los pudientes. De hecho, al norte la Costa Esmeralda ofrece su complejo turístico para rebosantes billeteras. Pero hay muchas otras Cerdeñas, como la que existe por el sur, jalonada por minas abandonadas que permiten hacer una ruta nostálgica junto a montes arcaicos, calas azules y acantilados.

De paseo por BCN

La invasión turística está haciendo de Barcelona uno de los iconos del gran Planeta Turismo. Al año la visitan más de treinta millones de turistas. Cuando se visita Barcelona hay que asumir que somos parte de los cien millones de personas que anualmente cruzan -cruzamos- las Ramblas. Hay que aprender a convivir con el turismo abrasivo. Nuevas rutas turísticas pueden seducirnos más allá de los posibles encantos literarios (de Juan Marsé a Ruiz Zafón). La ruta del independentismo tiene su aliciente, por raro o muy raro que pueda parecernos.