EL SUEÑO DE GRECIAiii. Filohelenismo

Aunque inspirada por las luminosas aguas del Egeo o más bien por su reflejo literario, la geografía de H no es de este mundo. Los contornos del país soñado tienen las dimensiones del ajado mapa que decora la pared de su cuarto de estudiante. Pero esa idea exclusivamente libresca se ha superpuesto a sus evoluciones cotidianas como una doble vida, con efectos desconcertantes para los allegados. Las ninfas, en particular, que se le aparecen por todos lados, excitan su sensibilidad con mil indecibles delicias. En los ritmos naturales entrevé los dones de una existencia más dichosa.Quedaban unos años para el fin de siglo. Pronto empezaría un nuevo milenio cuyos dígitos se le antojaban inverosímiles. Por todas partes veía los signos de decadencia.