Turistas de la distinción

El turismo masivo alcanza su cénit en pleno verano. Corren malos tiempos para los turistas que buscan un halo de sutileza en sus viajes. Puede que todo esté perdido. O no tanto. Porque hay lugares en parte a salvo de las invasiones. Es el caso de la ahora ciudad 'cool' de Leeds, o de Zagreb o de Estambul, con sus peculiares museos de objetos. Nos cae mal el turista sibarita o engreído. Pero ocurre que ahí afuera, en mitad del verano cañí, lo que hay mayormente es muchedumbre y campos de concentración del placer, como llamaba Eugenio Trías a las playas llenas de bañistas.