Un día en la vida

manuel barea

¡Que se le ven las bragas!

Recuerden cómo hace algunas semanas la combinación letal de aburrimiento más falta de riego empujó a muchos a intentar montar la madre de todas las polémicas a cuenta de un cartel con el que la Asociación de Belenistas de Sevilla anunciaba la Navidad 2017. No merece la pena repetir aquí y ahora nada de lo que entonces se dijo; si le place, acude usted a Google, pincha las palabras pertinentes y ahí lo tiene. Tan sólo diré que llegué a leer que los sevillanos habían entrado en estado de shock. Me acerqué al puente a disfrutar del espectáculo de un suicidio en masa, pero no vi a nadie tirarse al río y me volví a casa decepcionado. Como siempre -me dije- todo de boquilla. O en 280 caracteres (más espacio para toda esa cháchara insulsa y olvidable).

Bien. Eso en Sevilla, lo cual tampoco es de extrañar. Ahora saltemos a Nueva York, al Metropolitan. Palabras mayores. Una señora entra el otro día en la sala en la que se exhibe Teresa soñando, de Balthus. La obra es de 1938. Muestra a la niña Thérèse Blanchard, de 12 o 13 años, plácidamente adormilada en una silla con una pierna levantada, lo que hace que se le vean las bragas. La mujer, Mia Merrill, contempla el cuadro y -por decirlo a la sevillana manera- también entra en shock. Y monta el pifostio. Organiza una campaña para recoger firmas exigiendo la retirada del cuadro; ya ha conseguido cerca de diez mil. Merrill considera "perturbador" que el Met exponga esa pintura, echa mano de la tormenta Weinstein y apela al "clima actual sobre abusos sexuales y el creciente número de acusaciones que se hace público cada día" para cargar contra el Metropolitan porque "exhibiendo esta obra para las masas está respaldando el voyerismo y la cosificación de los niños". Y aquí es donde algunos flipamos con el síncope de Merrill: es decir, entro en el museo, veo el cuadro y salgo a la calle babeando y hecho un asaltacunas. El museo, con buen criterio, no va a retirar el cuadro.

¿Para qué van Merrill y quienes avalan su queja y su petición con su firma a un museo, qué buscan en él, qué se les ha perdido en sus salas y galerías?

Thomas Bernhard en Maestros Antiguos: "Al fin y al cabo, la gente sólo va a los museos porque le han dicho que un hombre culto tiene que visitarlos, no porque le interesen, la gente no tiene ningún interés por el arte, en cualquier caso el noventa por ciento de la Humanidad no tiene ningún interés en absoluto por el arte".

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