Ser o no ser

José guerrero 'yuyu'

Que no pare esto, por favor

No es malo sentirse favorito. Lo malo es creerse que vas a ganar sin despeinarte

El Cádiz mantiene un idilio muy especial con la provincia de Alicante. En Elche se consiguió un ascenso en 1981. En Alicante descendió a Segunda B tras el famoso penalti de Abraham Paz. En esa misma ciudad ascendió a Segunda el pasado verano con gol de Dani Güiza y en Elche ganamos el pasado domingo, con un nuevo doblete del jerezano. Y eso a pesar de que no se jugó bien.

Lo que resulta increíble es que a estas alturas de la temporada aún haya quien esté discutiendo el juego del equipo amarillo. El jogo bonito ya no lo aplica ni los amarillos más famosos, los cariocas. El ganar luciendo juego está solo al alcance de muy pocos equipos en el mundo. Y el Cádiz no está entre los equipos a los que se le puede exigir. Así que gloria bendita si se está en cuarta posición aunque el juego no sea el más idóneo en algunas ocasiones. Lo mejor de todo esto es que hay veces en que se gana sin jugar bien y se asume. La autocrítica es maravillosa, pero tiene un valor aún más grande cuando acompañan los resultados.

Álvaro Cervera se está destapando como un auténtico crack, aunque ya saben que en esto del fútbol lo de ser un crack no vale nada si no acompañan los resultados. Pero es que, además, le están acompañando. Y el entrenador y su plantilla saben reconocer cuando se gana con contundencia y cuando se logra por un golpe de suerte. El entrenador amarillo dijo que en Elche se ganó no porque se hicieran bien las cosas, sino por insistencia. En lo único en que discrepo con Cervera es que insistir es una manera de hacer bien las cosas. Al menos, de intentarlo. No se puede decir, por tanto, que el Cádiz ganara en Elche por suerte.

Y ahora toca cerrar la primera vuelta ante otro adversario de los de renombre. Tiene el Cádiz en su punto de mira el alcanzar el récord de cinco victorias consecutivas, que ningún equipo ha logrado en esta división esta temporada. Y claro, con el paso de las semanas y con la racha positiva es normal que hasta el mismo entrenador confiese que con un ojo mira a la parte baja de la tabla y con el otro a la de arriba. Con el descenso a 11 puntos y el ascenso directo a 3 lo raro es que no se tengan ojo y medio en la parte alta y tan solo medio ojo en la de abajo. Es inevitable soñar. El objetivo no se está quedando corto. Insisto en que el objetivo más inmediato es amarrar la permanencia. Lo que se están quedando cortos son los partidos que el Cádiz va a necesitar para conseguirla.

Sobre quién es el favorito en el partido de esta noche, yo no tengo duda alguna. El favorito es el Cádiz. Después de 20 jornadas ha demostrado ser mejor que el Valladolid y está en una racha increíble. No es malo ser y sentirse favorito. Lo malo es creerse que por ser favorito vas a ganar el partido sin despeinarte. Eso es lo que mata. Este Cádiz sigue ilusionando, sigue anotando goles de manera espectacular y, sobre todo, empieza a creerse que es capaz de pelear por algo más que la salvación en esta temporada. Y nos queda muy poco para empezar a soñar con metas mayores.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios