Tribuna libre

Carlos medina

No es oro todo lo que reluce en el Cádiz

Desgraciadamente es así, al menos en el tema institucional. Sigue la crisis con el poder absoluto de Vizcaíno, mientras que Pina está fuera de la gestión, pero ahí continúa y con varios de sus hombres en el club que, obviamente, le mantienen informado de casi todo.

La disputa permite que algunos, en tertulias deportivas, se permitan el lujo de criticar a ¡Ese Cádiz... Oé! y Diario de Cádiz, sobre las informaciones que publican del conflicto entre los dos accionistas, aunque Nicolás Lucero no dio nombres. Otros especulan, también en tertulias, con que Pina o el súper representante Vigueras (el amigo del murciano y Cordero, que ha traído muchísimo jugadores al Cádiz y que también está investigado en la 'Operación Líbero') puedan influir en el rendimiento de algunos de sus futbolistas en el tramo decisivo de la Liga. Pero esto no es nada creíble y yo lo dudo muchísimo. No es conveniente avivar estas dudas entre la afición con un equipo que lo sigue dando todo en el campo, como se vio ante el Huesca aunque solo se sumara un punto, pero muy valioso.

Lo que sí es más creíble es que algunos hombres de Pina tengan la tentación de jugar a dos bandas, lo que no sería la primera vez para algunos. En el mismo club se especula que, desde las oficinas del Carranza o de El Rosal, se haya trabajado y, a veces, se 'trabaje' o se hagan escritos, requerimientos notariales o gestiones, para Lorca, Elche, algún representante, intermediaciones, el club uruguayo Iasa, que aparece en lo autos de la Operación Líbero, etc. Y todo ello, a costa de las nóminas del Cádiz.

De Labrador también se especula mucho sobre los motivos reales de su despido. Sí es novedoso que puntualicemos que para los recursos federativos utilizaba el mismo mecanismo que antes de su llegada, idénticos formularios, pero ahora que prosperen los recursos es tan fácil como difícil, depende cómo se mire, ya que los vídeos son determinantes. En el Cádiz algo cambió hace tiempo: antes se recurría todo, ahora solo lo imprescindible. Las tres tarjetas de Garrido, obviamente, sí fueron un logro y de eso no hay dudas. Tampoco las hay en los fallidos, hasta ahora, refuerzos de invierno por parte de Juan Carlos Cordero. Todo indica que él sigue teniendo incidencia en el vestuario cadista, donde Pina sí ha perdido casi toda su influencia, se diga lo que se diga, o trate de aparentar y normalizar lo que ya no lo es.

No, no es oro todo lo que reluce como también le ha ocurrido al murciano, con su detención y entrada y salida de prisión; se supone que habrá bajado a la tierra, aunque con sus 'normales' visitas a El Rosal' y presencia en el palco presidencial (sigue sin hablarse con Vizcaíno) dé a entender lo contrario. Ahora, espera que termine la fase de instrucción de su 'caso' y está pendiente de juicio; igual que Vizcaíno, que también espera el suyo (en 2019) por Invercaria.

No es oro todo institucionalmente, pero si el equipo no pierde en Vallecas la afición tendrá más cerca el oro que quiere, el deportivo, y verá aumentadas sus posibilidades de ascenso. Lo demás, le duele, pero a la mayoría le da prácticamente igual, porque -y al pasado nos remitimos- solo le importa cuando ve peligrar el futuro del club. Y en esto, en la actualidad, hay firmes garantías. Tiempo al tiempo.

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