La esquina del gordo

Paco Carrillo

El nuevo 'Gotha'

Me permito sugerirle que no cometa la grosería de preguntar a ningún aristócrata con solera qué es el Gotha. Es sobradamente conocido que se trata de un Almanaque publicado por vez primera "en el año 1763 por el editor alemán Justus Perthes, en la corte de Federico III, y destacó desde sus inicios por su afán de listar minuciosamente datos sobre las dinastías reinantes, familias principescas y de la alta aristocracia, las cuales en dicha época sumaban varias docenas de individuos. El Almanaque se abstuvo de reseñar a la pequeña nobleza". O sea, que su clasismo consideraba a estos últimos como clase media baja.

Su publicación se suprimió al final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, cuando la ciudad de Gotha fue tomada por el Ejército Rojo, y hasta 1998 no vuelve a reeditarse en Londres, siendo uno de sus impulsores el rey Juan Carlos I y el ex rey Miguel I de Rumania. Velis nolis.

A lo largo de su historia la publicación, que partió con tan sólo 20 páginas, ha llegado a tener 1.225, repartidas en dos tomos. El Almanaque fue el libro de referencia más prestigioso para publicar datos de las realezas. Curiosidad de curiosidades, como todos los almanaques. Historia, aunque historia roñosa según las doctrinas de todos los progresistas del mundo.

Pero, qué quiere, hasta las ruinas precisan ponerlas en valor. Es cierto que las alcurnias que quedan, de un tiempo a esta parte, se han vuelto muy modositas y sólo de cuando en cuando dan la cara en alguna esquela mortuoria del ABC o en alguna suntuosa boda de fantasmas. Es la realidad de un pasado anacrónico. Sin embargo como los gustos y las costumbres cambian, es posible -comercialmente hablando- que se debiera editar un almanaque semejante para incluir a todas las personalidades principescas y aristocráticas que en la actualidad venden reportajes con sus bodorrios, con su puesta de cuernos, sus rabiosas separaciones, que tanta atención despiertan en los amantes del boato de pacotilla, fieles a las televisiones BB (bragas y braguetas), tan en boga, tan necesarias para ponerle cara a esta sociedad de mierda que nos invade sin remedio, porque en esto se centra la nueva aristocracia española. ¿Veinte páginas? ¡Más de dos mil! Y sin contar con su difusión en , en y en todas las herramientas para la comunicación social y desgarrada.

Cierto, habría problemas en el orden de aparición por muy ajustadas que fueran las valoraciones. Además, como las filias y las fobias se han salido de madre, ni se sabe las reacciones que produciría la inclusión en primer lugar, por ejemplo, de la Princesa del Pueblo. -¿Qué princesa? -se preguntarían los seguidores de esta nueva aristocracia: ¿Belén, Terelu, Paula, Úrsula, Tamara, Vanesa, Alba, Mar... ? Lo mismo ocurriría con los príncipes: ¿Jorge Javier, Fonsi, Borja, Kiko, cuál de ellos, Rivera, Hernández, Matamoros...? Nada fácil, como se aprecia. Mucho peor se pondría la cosa si tuvieran que figurar los del circo; sí, cierto, príncipes con fecha de caducidad, pero príncipes al fin con más poder que aquellos que vestían con calzas y jubones.

Usted dirá con razón que para esto ya están las revistas de colorines, pero no es lo mismo el chafardeo que un nuevo Gotha encuadernado en piel de Rusia y cantoneras de plata. Sería un éxito editorial.

Y conste que no he recibido ningún 3% por promover semejante idea.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios