La Corredera

Antonio Morillo Crespo

¿Quejica? ¡Hoy no!

Sepan sus señorías, ustedes que me leen, que España ocupa el octavo lugar del planeta Tierra en el ranking sanitario. Es decir que disfrutamos de una sanidad pública y privada, de unos servicios médicos, farmacéuticos, veterinarios y enfermeros de primerísimo orden. Que ¡ojo! detrás de nosotros en este escala de 50 países, están nada más ni nada menos que USA, Inglaterra, Francia, Italia, Canadá, Austria…. No es para dormirse a la bartola, hay que seguir investigando, estudiando, avanzando en mejorar y ampliar, pero es bueno saberlo y no sentirnos como si fuéramos la cola del mundo, como nos vemos en ese espíritu derrotista que a veces nos embarga. Y esto tiene sus ventajas. Hace unos días J. J. León nos decía que España ocupa el tercer país (el primero en Europa) en esperanza de vida, escala mundial tras Japón y Singapur. Para el ministro de Hacienda por las pensiones, será mala noticia. Pero a nosotros ¿a quién no le gustaría unos añitos más? Para disfrutar de la luz, del amor, del mar, de los hijos, de los nietos, de los amigos y hasta del futbol.

Y no sólo es el derrotismo característico, es también tener conciencia de que estamos en buenas manos y confiar en los sanitarios cuando nos toque alguna dolencia. Prolifera y eso lo veo en la botica con frecuencia, cómo algunos basan todo su interés en "lo natural" como si los medicamentos fueran del planeta Marte y no estuvieran estudiados desde lo natural. Para recordar, el niño con una infección de oído que pasó a septicemia y murió hace poco, porque el padre no quería ponerle antibióticos.

Y ¡santo cielo!, Lo que se dijo en el programa Hora Punta, TVE (hace ya un tiempo, pero a mí no se me olvidó) de J. Cárdenas, que antes me caía gordo y ahora gordísimo. Nada menos que las vacunas, por tener metales pesados, habían causado una epidemia de autismo. ¡Sera bruto! Millones y millones de seres humanos se han beneficiado de las vacunas. ¡Cuántos niños se han salvado de la polio por la vacuna y no quedar tarados toda la vida! Y esto por poner solo un ejemplo.

P/D Hay que alegrarse. Mañana cuando vayas al médico, le dices de sopetón "muchas gracias" El no sabrá por qué, pero tú sí.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios