Desde Tribuna

José Joaquín León

Experimento equivocado

Fue un partido raro, condicionado por la alineación que dispuso Álvaro Cervera

Dos partidos seguidos sin marcar un gol hacen que el Cádiz se desinfle en la pelea por el ascenso directo. Había recuperado buenas sensaciones tras remontar al Oviedo, pero en Soria y ayer ante el Lorca ha decepcionado. Llegaba el Lorca (que ya tiene mucho adelantado para descender a Segunda B) y no fueron capaces de conseguir una victoria muy necesaria. Partido raro, condicionado por la alineación que dispuso Álvaro Cervera, en un ataque de capricho de entrenador. Sin las armas tradicionales, y con la rémora de Jona gafado ante el gol, el Cádiz lo intentó sin acierto ni eficacia.

La alineación pareció sorprendente, al cambiar a tres de los cuatro defensas que jugaron en Soria. Por ahí se explica una de la causas del empate. Villanueva como lateral izquierdo demostró que él es central, y lo otro sólo puede quedar para una emergencia. No sabe subir la banda y lo desbordan fácilmente en velocidad. Por la otra banda, Rober Correa tuvo una mala actuación. Se le supone más ofensivo que Carpio, pero no aportó nada en ataque. Y algunas acciones peligrosas del Lorca llegaron por su banda.

El Cádiz dependía de Álex y Abdullah en el doble pivote, con el apoyo de Perea, que caía más a la izquierda. Al final, como suele pasar, casi todo el peligro lo creó Alvarito, y en ocasiones Salvi. Aunque las llegadas no fueron nítidas, ante la defensa del Lorca, que se le atragantó al Cádiz.

Es posible que el partido se hubiera ganado, a pesar del juego enmarañado, si Jona hubiera aprovechado alguna de las tres jugadas de gol que tuvo en la primera parte. O si Dani Romera (que entró después por Perea) y Álvaro hubieran estado más inspirados ante Dorronsoro, que evitó tres goles con sus salidas a tiempo.

Lo de Jona es preocupante. No ha marcado desde su regreso al Cádiz. Viéndolo se entiende menos el castigo a Barral, o que Dani Romera no salga como titular, o incluso que el entrenador confíe menos en Carrillo. Jona perdió una ocasión clamorosa por lentitud. Marcó goles con el Cádiz en Segunda B y con otros equipos en Segunda A. Hay que darle confianza, pero ayer le dio más confianza de la necesaria.

Con ello no quiero culpar a ningún jugador en particular por este tropiezo inesperado. Tan sólo recordar que los entrenadores también ganan y pierden puntos. En muchas ocasiones, Álvaro Cervera los ha conseguido, incluso cuando era muy difícil. Pero ayer no tuvo su mejor día.

Este Lorca probablemente va a descender a final de temporada. Pero al Cádiz le ha ganado cuatro de los seis puntos en juego. En su campo dio un buen repaso. Ayer, con otro entrenador en el banquillo, Fabri, les bastó con defenderse con orden y desplegarse con más voluntad que acierto para llevarse un punto.

Por supuesto no hay que caer en la desesperación por este tropiezo. Pero quien deba tomar nota, que reflexione. A veces los castigos son equivalentes a darte un pisotón en el otro pie.

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