La Corredera

antonio morillo crespo

Cachondeo

Es una palabra mal sonante ya, ya pero ninguna otra logra significar lo que es eso, burla, guirigay, guasa, desorden, pitorreo, chateo, bufonada, jocosidad. Veamos, si cualquiera de ustedes quiere expresar en una palabra lo que está pasando en Bélgica con el fantasma de Puig de Monte, ¿qué palabra usa? Estoy seguro que nadie va a decir ¡esto es una jocosidad! Dirá, como todo vecino ¡esto es un cachondeo, un auténtico cachondeo!

Y ahora al tema. Pongamos una comparación, para entenderlo. Usted tiene unos amigos, lo que se dice amigos, de manera que tomáis copas juntas, relaciones frecuentes, negocios, familias emparentadas... Y por hache o por i, un quídam se os enfrenta hasta el extremo de ser condenado por los tribunales. Y no se le ocurre otra cosa, que huir de la Justicia y colarse en la casa de vuestros amigos del alma. Y no para ahí, sino que desde ella os insulta, convoca ruedas de prensa, da conferencias, pancartas en el balcón, tele, radio, os pone a caldo, en suma utiliza el domicilio de vuestros amigos para ponerte a parir.

Pues eso es lo que está haciendo Bélgica. Se podrá decir que la democracia es ante todo libertad de expresión. Por supuesto, pero ¿y la amistad? ¿Y las buenas relaciones? ¿Europa es sólo dinero y comercio? No hubiera sido más honorable que le hubieran dicho: "Mire Vd. Sr. Puig del Monte, está Vd. como en su casa, le respetaremos, le daremos hasta de comer, pero ¡ojo! calladito y la boquita cerrá... que España es mi amiga y mi socia y no estoy dispuesto a que desde mi casa la ponga de vuelta y media. Y sino coja usted la puerta"

No creo que Bélgica este todavía bajo el recuerdo del duque de Alba con los ahorcados en Le Roi dÉspagne de la Grand Place de Bruselas. Leo a Pepe Oneto, que hasta el mismo periódico belga De Morgen lo comenta diciendo "que la hospitalidad es uno de los pilares de nuestra civilización, pero hay quienes abusan de la hospitalidad" reprochando lo que pasa allí con el ínclito catalán de las narices.

P/D Puig del Monte se ha creído ser Astérix y no le llega al tacón de su sandalia. Estamos tan hartos ya de tanta leche, que causa hasta vergüenza ver que un tiparraco como este Puig del Monte, se ríe de toda España desde su cobijo en Bélgica.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios