"Sin el público no podría hacer lo que hago, es la mejor droga que hay"

  • El descubridor del soul a ritmo de bulerías despliega su voz negra y andaluza mañana en El Puerto de Santa María a partir de las once de la noche, con un concierto donde primará el sonido flamenco

Antonio Álvarez es diferente. En su cocina musical conviven la trilla, los tientos y la soleá con Roberta Flack o Julio Iglesias. La Soulería es una peculiar propuesta que convence al público aunque a parte de los puristas todavía se les atragante semejante mezcolanza. Es el precio a pagar por hacer realidad lo que, tras muchos años, el artista onubense viene cocinando entre los fogones de su arte. Mañana desembarca en Puerto Sherry con un recital con más dosis flamencas que de costumbre. Los críticos están de suerte. El último chef del cante se llama Pitingo.

-Doscientos conciertos y discos de platino después, habrá aún quien piense que la 'Soulería' es como echarle ketchup a una berza gitana. Un sacrilegio, vamos.

-No hago caso. Quien se pica, ajos come. Los críticos saben lo que hago y si no me criticasen, estaría disgustado. También hablaron así de Paco de Lucía, Camarón y Enrique Morente. Si estoy en ese bando, mejor.

-Potaje gitano con 'Habichuelas'. ¿Cómo convence a Juan Carmona para compartir mesa y mantel?

-Juan Carmona siempre ha estado y está ahí desde el primer día. Me escuchó cantar en un bar una soleá y luego soul y se quedó fascinado.

-¿Qué ingredientes lleva la 'Soulería' que gusta tanto ?

-La base es flamenco. Después viene lo original porque tiene un coro de gospel genuino de Mississippi. Son temas que se conocen pero también hay martinete, soleá, ... Al público le gusta y yo hablo mucho con ellos en los conciertos.

-¿Qué cuesta más cocinar a fuego lento, unos fandangos o una versión de Ray Charles?

-A las dos cosas hay que darles su toque. Lo de Ray Charles es una obra de arte, es como una fabada, hay que cocinarla lentamente.

-¿Cuándo se dio cuenta de que su voz era distinta a las demás? -Simplemente lo hago así y el público lo ve. Hago cosas con la voz que los demás no hacen. Canto lo clásico de las dos músicas que me gustan.

-Se aficionó al soul de niño escuchando un casete de Aretha Franklin. Ahora triunfan las descargas por Internet. ¿Le provoca indigestión la piratería?

-Un poquito. Siempre he sido de comprar discos originales. Es un recuerdo: las letras, la carátula, los agradecimientos. Al final lo que queda es el directo, no se puede ir a contracorriente.

-Imagine que se encuentra con la 'reina del Soul'. ¿Cómo le explicaría lo que hace?

-Se lo cantaría directamente.

-¿Qué ha aprendido del flamenco y de la música negra?

-Mi gente es flamenca. Ellos me han enseñado a respetar a los artistas mayores, es como un protocolo del respeto. Del soul, a colocar y modular la voz. He pasado mucho tiempo con los negros y he aprendido a admirarlos.

-La 'Soulería' es al flamenco lo que...

- ...el flamenco a la Soulería. No sé cómo explicarlo (risas).

-De cargar maletas en Barajas a los tablaos y al estrellato. ¿Cuál es el mejor consejo para no empacharse con el éxito?

-Por muchos que te den, si no tienes la cabeza bien amueblada no sirve de nada. Si te acuerdas de como te crías te mantienes con los pies en el suelo. Esa es la clave.

-¿A qué le sabe Cádiz?

-A tortillita de camarones, ¡a gloria! Me sabe a Aurelio Sellé, Camarón, Rancapino. En Cádiz han nacido los mejores cantaores del mundo. Es una gran responsabilidad actuar aquí porque hay gente muy aficionada. El concierto será más flamenco, esta vez no vendrá el coro gospel.

-¿Con que nuevo flamenco se queda?

-Con Miguel Poveda y Arcángel, y menos conocidos como Matías de Paula, que si Dios quiere, pronto escucharéis. En la gira me acompaña mi primo Fernando Soto, que dentro de poco sacará un disco.

-¿A quién destaca del actual soul y rhythm and blues?

-Jennifer Hudson, Alicia Keys... No escucho mucho soul actual, sino del clásico, de la Motown.

-¿Siente que ha cumplido el sueño que tenía de niño?

-Uno de ellos. Tengo muchos como hacerme con el mercado latinoamericano. Para enero iremos a México, y después a Santo Domingo y Argentina.

-'De Ayamonte a Mississippi' es uno de sus temas ¿Hasta allí va a llegar?

-Sería la trayectoria perfecta.

-¿Grabará algún día en inglés?

-Quiero hacer uno o dos temas. El próximo disco ya se está cocinando y tendrá soul y flamenco.

-¿Qué le ha dejado mejor sabor de boca en esta experiencia?

-La gente que conozco, los artistas, que además son buenas personas. Soy amigo de Alejandro Sanz, que es muy humano y sencillo. Conocí a Alicia Keys y he trabajado con Roger Waters de Pink Floyd y Eric Clapton. También he hecho un tema para la fundación ALAS para Latinoamérica.

-¿Qué aporta usted al flamenco?

-Lo acerco a un público joven. Escuchan un martinete o una soleá y se aficionan.

-¿Y el público qué le da?

-Me hace tirar para delante. Sin ellos no podría hacer esto, es la mejor droga que hay.

-¿Hace honor a su nombre? (Pitingo significa 'presumido' en caló).

-Tengo mucho de Pitingo, soy muy coqueto.

-¿Cómo le gustaría ser recordado?

-Como alguien que hizo algo diferente, que aportó al flamenco.

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