III Congreso Nacional sobre Bibliofilia Actividades paralelas

Hubo pocos que dieron más

  • El Palacio de Congresos de Cádiz acogió ayer una subasta de grabados originales de los siglos XVI al XIX con escasas pujas de los asistentes a la sala

La sala estaba casi llena. Era la primera vez que se subastaba en Cádiz una colección de grabados con estampas de la ciudad y se había creado expectación. Media hora antes del comienzo, el Gabinete Bibliográfico Elena Gallego ya había recibido pujas telefónicas y a través de internet por casi la mitad de las obras. Las pujas venían de Sevilla, Madrid, Santander y Córdoba, además de Cádiz.

La propia Elena Gallego era la encargada de dirigir la subasta de ayer en el Palacio de Congresos, dentro del Congreso de Bibliofilia. Se trataba de 49 grabados originales de los siglos XVI al XIX, presentados en 48 lotes, ya que uno de ellos era doble. "Es una colección muy bonita, que es difícil de reunir para venderla", comentaba minutos antes de comenzar.

El primer lote constaba de dos litografías de Lamglumé del siglo XIX, acuareladas a mano y tituladas Contrabandista de las cercanías de Cádiz y Señorita de Cádiz. Había una oferta previa de 250 euros, su precio de salida. "¿Alguien da más?", preguntó Gallego, "¿no?, ¡adjudicado por 250 euros!"

La subasta fue bastante ágil. Quizás demasiado rápida. En menos de 45 minutos se subastaron los 48 lotes. Aunque la sala estaba prácticamente llena, pocas personas pujaron.

El tercer lote se vendió por puja telefónica. Era la primera imagen impresa que se conoce de Cádiz, "muy rara", y se vendió por 275 euros. Otro grabado "raro" era el que constituía el sexto lote. Se trataba de una vista utópica de Cádiz, publicada en Habsburgo en 1805. Su precio de salida era de 600 euros, pero fue retirado sin vender.

Una de las imágenes más repetidas en los grabados era la Iglesia del Carmen, y una de ellas fue vendida en la sala por 75 euros.

Elena Gallego llamó la atención sobre el lote número 12, una vista imaginaria del mercado de Cádiz del siglo XVIII, explicó que esta obra es lo que se denomina una "vista óptica". Está preparada para ser proyectada, por lo que el texto aparece al revés. Su precio de salida eran 250 euros, pero nadie pujó por él.

El más disputado fue el lote 14, con dos pujas en sala. Era una litografía acuarelada a mano del siglo XIX, copia de una estampa de la época, titulada Defensa de Cádiz. El precio de salida eran 60 euros y fue adjudicada a la paleta número 9 por 75 euros.

"¿Nadie se quiere llevar de recuerdo una vista de Cádiz por 60 euros?", animaba Elena Gallego al presentar el lote 23, un grabado al acero del siglo XIX. Fue retirado sin venderse.

Y así, la mayoría de las obras. La subasta fue muy fría y los asistentes estaban poco animados a comprar. ¿Debido la Crisis? "No creo, porque los lotes más caros se han vendido todos, excepto uno de 600 euros. Era la primera vez y es normal que la gente puje poco en la sala", comentaba Elena Gallego al finalizar. Pero se fue satisfecha porque había vendido bastantes lotes gracias a pujas anteriores de sus clientes, a los que ella les había mandado previamente el catálogo. "Espero que la próxima vez la gente se anime más", deseó.

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