"Los plumillas continuamos haciendo el borrador de la historia"

  • La periodista Ana R. Cañil presentó ayer en la Asociación de la Prensa de Cádiz su libro 'La mujer del maquis', con el que obtuvo el Premio Espasa de Ensayo 2008

En sus veraneos en Cantabria, la periodista Ana R. Cañil escuchaba hablar de dos guerrilleros míticos de la zona, Juanín y Bedoya. Uno de esos veranos, un amigo le enseñó Las Carras, casa natal de Bedoya -"un lugar mágico"-, y eso hizo que la historia de estos personajes le atrapara. Hasta tal punto, que al enterarse de que Leles, la novia de Bedoya y con la que tuvo un hijo, continuaba viva, se puso en contacto con ella. Su madre la había mandado a Argentina para apartarla de Bedoya y allí seguía. En la primavera de 2006, Ana R. Cañil se fue hasta Buenos Aires para conocerla personalmente y cuenta que Leles "me inició en la historia de las mujeres de la familia de Paco Bedoya y de todas las mujeres y los hombres del Val de San Vicente, en Cantabria, que fueron detenidos y juzgados por haber sido enlace de los maquis" .

A la vuelta de Argentina, la periodista decidió buscar a los supervivientes y escribir un libro. El resultado es La mujer del maquis, con el que obtuvo el Premio Espasa de Ensayo 2008.

Ana R. Cañil estuvo ayer en la Asociación de la Prensa de Cádiz para presentar su obra, este "trabajo periodístico que se transformó en ensayo", según comentó la autora antes del acto, y destacó que todos los hechos que cuenta en su libro son reales. "Si no he encontrado a algún personaje, como la madre de Paco Bedoya, lo he ido recomponiendo con testimonios de personas que lo conocieron".

La periodista comentó que al menos el 50% de las personas que ayudaron a los maquis eran mujeres y que muchas no habían querido o no habían podido hablar con ella porque no habían superado el miedo de sentirse perseguidas. Otras sí les contaron sus vivencias. Cañil aseguró que algunos de los hechos que ha escuchado "parecen de realismo mágico, la realidad supera la ficción". "Nunca pensé que podían existir mujeres así, es un lujo haber conocido a muchas de ellas", afirmó la periodista, quien explicó que Juanín y Bedoya se diferencian del resto de maquis de España en que "los mataron tarde, en 1957, y estuvieron en el monte la mayoría del tiempo". Contó que en el año 1955 se llegó a ofrecer una desorbitada recompensa por la captura de estos dos hombres: 500.000 pesetas de la época, que, actualizado, serían 23 millones de pesetas (cerca de 140.000 euros) por cada uno.

Lo que más le ha llamado la atención a Ana R. Cañil es el oscurantismo y el miedo al que han estado sometidas todas estas mujeres, y que sigue existiendo 60 años después. Asegura que esta experiencia le ha confirmado que el periodismo "se hace en la calle, nunca se puede hacer encerrado en la redacción ni utilizando la tecnología, por más que sepamos navegar en tres idiomas". Porque para ella, "los plumillas seguimos haciendo el borrador de la historia, y eso no se nos puede olvidar nunca".

En su larga trayectoria profesional, Ana R. Cañil ha trabajado en los periódicos económicos Cinco Días y Mercado, ha sido directora de la revista Siglo y de Informe Semanal, y delegada en Madrid de El Periódico de Catalunya. Actualmente es subdirectora de la página web www.soitu.es. "Me he ido a un periódico digital para hacer un periodismo digno", concluyó.

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