Las palabras desnudas de Juan Ramón Jiménez

  • La Biblioteca Provincial acogió un homenaje al poeta dentro de los actos celebrados del Día del Libro

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"Los libros nos ayudan a vivir, nos hacen dueños de nuestro tiempo". Así concluía el manifiesto del escritor granadino Luis García Montero con motivo de la celebración del Día del Libro y el homenaje al poeta onubense Juan Ramón Jiménez. El Premio Nobel ha sido propuesto por el Centro Andaluz de las Letras como autor del año 2008, con motivo del cincuentenario de su muerte y del cierre del Trienio Juanramoniano 2006-08.

La delegada provincial de Cultura, Dolores Caballero, fue la encargada de la lectura del escrito en el acto celebrado ayer en la Biblioteca Pública Provincial. Además, los asistentes recibieron un ejemplar de Conciencia Sucesiva de lo hermoso. Antolojía, una recopilación de poemas del Premio Nobel que la Dirección General del Libro preparó para esta ocasión a través del Centro Andaluz de las Letras.

Las líneas de García Montero estuvieron dedicadas a la reflexión. El texto incitaba a los ciudadanos al acto de leer, a reconocer la importancia de la lectura para fomentar el pensamiento crítico, además de transmitir la idea de que quien lee vive dos veces. Sin olvidar los detalles a la figura del poeta onubense. "Juan Ramón Jiménez pasó las horas y los años en busca de unas palabras desnudas. Su ética era su oficio. Escribía y leía para crecer por dentro", eran algunas de las palabras que compusieron el texto de García Montero.

Tras la intervención de la delegada, el escritor Vicente Gallego deleitó al auditorio con un discurso en recuerdo a la vida y obra de Juan Ramón Jiménez. Gallego, gran lector y admirador del poeta, es autor de El sueño verdadero, La plata de los días o Santa Deriva, y ganador de premios como el de la Fundación Loewe o el Rey Juan Carlos I. "Juan Ramón me inaculó el veneno de la poesía para siempre y no ha dejado de ejercer como maestro de los autores y poetas españoles", precisaba Gallego en su discurso. A lo que añadió, "en mi segundo encuentro con Jiménez aprendí y comprendí que la poesía es la que hace al poeta, y que la escritura es el más claro ejemplo de devoción absoluta a la poesía".

Tras las generosas palabras de Vicente Gallego, y para poner el broche final a la celebración del Día del Libro, tuvo lugar una lectura de poemas de la antología repartida entre el público. Subieron al atril varios poetas, entre ellos, Jesús Fernández Palacios, que ocupó el puesto de José Manuel Benítez Ariza que no pudo asistir al acto. Mercedes Escolano, recitó los versos que Juan Ramón Jiménez dedicó a la inteligencia, al nombre exacto de las cosas. Además, también incluyó en su intervención el poema En nada más, ya que otra de las participantes, Pilar Paz Pasamar, tampoco pudo intervenir en la cita.

Enrique García-Máiquez, hizo referencia a Zénit, el nombre de la muerte del poeta onubense. Y para cerrar la trayectoria temática juanramoniana, Manuel Ramos Ortega ofreció la lectura de El viaje definitivo, "el eterno retorno, viajando y volviendo al mismo lugar de origen".

El acto concluyó con el agradecimiento a los asistentes, por parte de Dolores Caballero, por compartir "este rato con la poesía".

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