Madol Farrés. Escritora y periodista

"Esta novela cuenta una historia de amor entre valientes"

  • El monasterio de Sant Llorenç de Munt, donde pasó su infancia, inspira a la autora que idea una relación amorosa de dos monjes agustinos en el siglo XIV

Los mismos muros misteriosos, impresionantes, solemnes que enmarcaron su infancia sostienen también su novela. Y es que la escritora Madol Farrés (Vic, 1962) vuelca en su libro Esa hora tan quieta su fascinación por Sant Llorenç de Munt con una historia no menos fascinante, la historia de amor entre dos monjes en el siglo XIV dentro de este monasterio donde la autora se crió. Un relato donde las vidas de Galzeran de Monsingle y Berenguer de Vallclara, agustinos de origen noble, se verán cruzadas por la oscuridad, la valentía, la honestidad y el amor.

-'Esa hora tan quieta' es, por encima de todo, una historia de amor, ¿es fundamental que sea entre dos hombres?

-Es una historia de amor universal y el hecho de que ellos sean hombres es, podríamos decir, accidental. Pero realmente esta historia también es una metáfora que habla sobre la propia conciencia de uno mismo que es, a veces, nuestro propio enemigo. Un enemigo que se suma a los enemigos de fuera porque si uno quiere ser uno mismo tiene que afrontar lo que venga. Por otro lado, este libro también refleja otro tipo de historias de amor, como el amor fraternal que es el que nace entre el prior y sus súbditos. Realmente he querido hablar de distintos tipos de amor.

-¿Y de valentía, también?

-Por supuesto. De la valentía que hay que tener para saber que uno está en prisión dentro de uno mismo y para superarse. Sí, en resumen podríamos decir que es una historia de amor entre valientes.

-El sustrato histórico de la novela también tiene mucho peso y, en cierta manera condiciona a los personajes. La propia oscuridad del siglo XIV, el Cisma de Occidente, la epidemia de la peste…

-Sí, de hecho fueron tantos años escribiendo esta novela que, claro, cada vez introducía más elementos. Pero, sobre todo, puse mucho interés en que el Cisma de Occidente estuviera en la trama porque era una forma de de que la historia de amor y los sentimientos de los personajes no fueran tan evidente para el resto. El Cisma de Occidente es un hecho que causó mucha confusión, Europa estaba tan convulsa y todo tan desequilibrado que era una manera dentro del monasterio de oscurecer también más las cosas, una cortina de humo de la historia de amor que se estaba cociendo. Por otro lado, con la novela también quise dar cobertura a la sociedad de la época con sus terribles enfermedades, que además se veían como castigo divino, y los médicos, uno de ellos es uno de los protagonistas, que tenían que recurrir al uso de las hierbas, los cataplasmas.. Quería dar una visión detallada de los problemas de esa época muchos, todavía, muy actuales.

-De hecho el siglo XIV y XX se parecen en cierta manera.

-Es verdad. Por ejemplo el caso de la epidemia horrorosa de la peste negra extendida por todo el mundo conocido en el siglo XIV y, hoy en día, el SIDA. Bueno, lamentablemente, hoy en día también hay voces que tachan al SIDA como consecuencia del pecado. Parece que no estamos tan lejos de la Baja Edad Media.

-Y en todo este ambiente oscuro, el amor entre Galzeran de Monsingle y Berenguer de Vallclara, ¿qué representa, una luz al fondo o un obstáculo más?

-Ambas cosas serían ciertas. En principio es un obstáculo muy grave pero después su valentía les hace progresar de tal forma que le da la vuelta a la situación. Y, aunque el peligro es muy grande, el premio final es demasiado bueno como para uno no intentarlo.

-Otro punto central de la historia es el propio monasterio, un lugar muy importante para usted.

-Así es. A finales de los sesenta, yo era pequeñita, mi padre vio un edificio en muy mal estado y lo compró por nada, cuatro chavos, y se dedicó a reconstruirlo junto con tropas de amigos. Antes de empezar hicieron excavaciones y salieron muchas cerámicas y esqueletos y gracias a esa excavación se pudo saber cómo se alimentaban esos frailes enterrados, que por lo visto comían mucho cerdo y muchos huevos, de hecho, se encontró una falsa pared hecha exclusivamente de cáscaras de huevos. También se encontró el cadáver de un peregrino que al parecer murió en San Llorenç yendo para el Camino de Santiago y se quedó allí, llevaba todavía la concha de los peregrinos de Santiago.

-Además de pasar allí tu infancia, hecho que encendió la chispa de la novela, también acudiste a distintos centros donde existía documentación del monasterio, ¿no?

-Pues sí. En el archivo de la corona de Aragón de Barcelona y en el archivo de la biblioteca episcopal de Vic existen muchos documentos referidos a San Llorenç. Y en uno de ellos, mi padre tenía fotocopias de ese documento, habla de todos los priores que pasaron por el monasterio, desde el siglo XI hasta el XVI. Me llamó la atención un prior del siglo XIV pues en el documento decía que huyó. Eso me disparó la imaginación. ¿Por qué este hombre se fue? Y, bueno, fui inventando una trama que fue el resultado de Esa hora tan quieta pero que por caminos muy intrincados esta historia del prior quedó como secundaria.

-¿Ha tenido problemas con la Iglesia?

-De momento, de forma general no, pero bueno siempre hay alguien… Pero bueno, a ver ahora que el libro se ha traducido al castellano y puede llegar a más gente… Estoy a la expectativa.

-Esta novela fue finalista del Sant Jordi 2007. Ya tiene idea de cómo funcionó, pero ¿qué espera ahora de los nuevos lectores?

-Sí fue muy bien. De hecho, todavía se está vendiendo y fue premiada en 2007 y editada en 2008, así que no me puedo quejar, estoy bastante contenta. Y ahora espero que los lectores se puedan conmover con la historia de mis chicos y que sus personalidades y sus vidas les acompañen en la suyas.

-¿Es cierto que esta historia llegará al cine?

-Sí, en mayo empiezan a rodar. En octubre o noviembre se estrena. Yo he participado en el guión dando sugerencias y recomendando lo que pueden suprimir o lo que es imprescindible.

-¿En qué proyectos está embarcada actualmente?

-Estoy haciendo la novela anterior a esta, desde que los protagonistas son pequeños hasta que llegan al monasterio. Voy al revés. De momento se titularía Tempestades en el infierno, aunque luego las editoriales le pueden cambiar el nombre. Quizás no sea el título definitivo pero yo necesito ponerle cara a las novelas.

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