La magnética historia de Nikola Tesla

  • El escritor Juan Manuel Calero publica '3327. Yo soy la luz del mundo', una novela que transcurre en esta década pero en la que bucea en la vida del genial inventor balcánico

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Fue un hermano quien por primera vez habló a Juan Manuel Calero de Nikola Tesla (1856-1943). Vinculado al sector financiero por vocación y formación profesional, Calero (Madrid, 1978) no pensó nunca que los avatares del destino le llevaran a escribir una novela. Pero la historia de este genio balcánico de la invención, que desarrolló la mayor parte de su trabajo en Estados Unidos, le atrapó de tal forma que no se pudo librar del magnetismo de un hombre que murió arruinado pese a que registró en vida más de 700 patentes, y a quien se le atribuyen descubrimientos e inventos fundamentales para el desarrollo del mundo tal y como lo conocemos hoy. Así nació, una noche de julio de 2011, 3327. Yo soy la luz del mundo, el libro con el que Juan Manuel Calero, afincado en Sevilla donde estudió la carrera, ha irrumpido de lleno en el mercado editorial español.

La novela, explica su autor, se desarrolla en 2011, pero engarza de manera casi misteriosa con Nikola Tesla, con el personaje, con su época y con sus logros: "Cuando investigué a este personaje, después de que mi hermano me hablara de él, me encantó. Comprobé que era un gran olvidado pese a lo que había conseguido. A a él le debemos la corriente alterna; los motores de generación alterna; la distribución de energía sin cables; la radio, aunque se le atribuya a Marconi; los avances en la electricidad, aunque los galones fueran para Edison; y, sobre todo, fue un genio en temas magnéticos, descubrió muchas cosas relacionadas con el magnetismo, y hasta la unidad de medida del campo magnético, el tesla, lleva su nombre".

La novela, que tiene como escenarios Bolonia, Marbella, Nueva York, Australia e incluso Sudáfrica, trata de guardar el misterio de su identidad, de hecho no se cita con su nombre hasta la mitad de la obra, e incluso Juan Manuel Calero, en las presentaciones que ha realizado hasta ahora, ha intentado que su identidad fuera casi un secreto. Pero la lectura de la novela ha ido avanzando, su promoción también, y el nombre de Tesla ha quedado definitivamente unido a una obra cuyo título, también enigmático, es otro tributo al inventor de origen serbio, nacido en un territorio que corresponde actualmente a Croacia y que en 1856 pertenecía al imperio austrohúngaro: "Nikola tenía obsesión por los números 3 y 13, sobre todo por el tres, por todas las cifras que fueran divisibles por tres, era incluso el número que pedía que figurar en sus habitaciones de hotel".

Juan Manuel Calero ha sacado adelante la publicación del libro gracias a que lo autoeditado, aunque avanza que hay dos editoriales de prestigio que tienen la obra y que podrían estar interesadas en publicarlas bajo su sello en una nueva edición.

Hasta el momento, se encuentra muy satisfecho por la acogida que ha recibido la novela, presentada ya en Sevilla y Lugo y que pronto, el próximo día 22, llevará a Málaga. En el horizonte de presentaciones están también Cádiz, Jerez, el Campo de Gibraltar, Córdoba, Madrid o Valladolid, la ciudad en la que vivió hasta los 16 años tras trasladarse desde Madrid. Y también se atisba en su futuro otra novela, pues ha empezado a escribir dos historias que tienen en común a la misma protagonista.

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