La magia de 'El Principito' promete en el Villamarta

  • El teatro jerezano acoge la puesta en escena del clásico francés los días 17 y 18 de mayo · Llega tras recorrer con éxito escenarios de La Coruña, Madrid y Bilbao

"Cuando releo El Principito, de adulto, recuerdo esa forma inocente de mirar al mundo que tenía al ser niño, cuando era el mundo quien nos transformaba a nosotros y no nosotros a él. Cuando era capaz de mantener las preguntas y no trataba de responderlas". Así describe el director de El Principito, Pablo Ramos, el sentimiento que le llevó a poner en escena el clásico del francés Antoine de Saint-Exupery, una historia filosófica crítica con el mundo de los adultos.

Presentado como un espectáculo familiar y una de las grandes apuestas de la productora madrileña Come y Calla, El Principito se representará en el teatro Villamarta de Jerez los días 17 y 18 de mayo después de recorrer con éxito escenarios de La Coruña, Madrid, Santander, Bilbao y Alicante. En el teatro de El Puerto de Santa María estará el próximo 18 de octubre.

Trasladar "la magia de las palabras a las imágenes" ha sido el reto que ha dirigido el trabajo de la productora, que nació con la intención de hacer un "teatro más abierto, que integre a todos los públicos y más cercano a las tendencias europeas". Y con ese espíritu desempolvaron el texto de El Principito para llevarlo al teatro, "la mayor dificultad fue la de trasladar a escena un texto no dramático. Y esa dificultad no sólo se encontraba en la adaptación dramatúrgica del texto, sino en la escena misma. El Principito desprende magia, tanto por su lenguaje como por su contenido", comentan fuentes de la productora.

Es uno de los libros más leídos del mundo y publicado en más de 150 lenguas. Cuenta la historia de un aviador que se siente solo. Desde el momento en que aceptó que el mundo únicamente permite hablar de golf, política y dinero y asumió que lo importante de la vida es que las cosas se mantengan estables y no cambien abandonó su interés por la pintura y se dedicó a las cosas prácticas, a las que se supone deben hacer los adultos. Por otro lado está el Principito, que también se siente solo. Ha vivido sin compañía mucho tiempo y eso le ha permitido mirar al mundo con sorpresa, sin tratar de entenderlo. Se limita a observar las cosas y a dejarse transformar por ellas.

Para cambiar el mundo que les rodea, ambos emprenden un viaje por separado. El aviador recorre La Tierra con su avión y el Principito visita diferentes planetas; finalmente se encuentran y se dan cuenta de que lo que realmente buscaban iniciando su expedición lo tenían delante y no habían sabido verlo. Los dos han necesitado un viaje para descubrir que el fin se encuentra en el mismo punto de partida y que la grandeza está en saber mirar la belleza que las cosas poseen y no en tratar de transformarlas para que sean tan bellas como consideramos que deberían ser.

Y así consiguen los actores transmitirlo al público. Con una puesta en escena espectacular, cuyo aperitivo es el cartel diseñado por la reconocida fotógrafa y diseñadora Ouka Leele, los actores Eduardo Casanova, Pep Munné, Itziar Miranda y Mario Sánchez prometen despertar ilusiones escondidas.

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