Pedro Guerra. Músico

"El impulso que me mueve sigue siendo el mismo que hace veinte años"

  • El cantautor tinerfeño comparece esta noche en las tablas del Gran Teatro Falla para presentar las canciones de 'El mono espabilado', rescatar sus temas de siempre y ofrecer también algún inédito.

Pedro Guerra (Guímar, Tenerife, 1966) empezó a caminar en solitario por el mundo de la música con sus Golosinas, igual que un niño que empieza a dar sus primeros pasos. Casi un par de décadas después, con su décimo tercer disco en el mercado -El mono espabilado-, aquella madurez que entonces se adivinaba cercana escuchando temas como Contamíname se confirma gracias a una trayectoria musical sincera, coherente y siempre sensible al mundo que le rodea.

-Su concierto de hoy en el Falla comienza a las nueve de la noche, unas horas antes de que llegue el día de su cumpleaños: igual el público le canta Cumpleaños feliz por adelantado...

-(Ríe) Sí, cierto, el día 2 es mi cumpleaños...

-¿El concierto se centrará solo en su último disco, El mono espabilado?

-Hay como tres líneas. Una, por supuesto, es El mono espabilado, y otra línea con canciones antiguas, pero es que además, desde hace quince días para acá, he empezado a grabar todos los conciertos que estoy haciendo porque estoy preparando, para 2013, un proyecto de un disco solo a guitarra para celebrar los 20 años de mi llegada a Madrid y del comienzo de esta aventura en solitario. El concierto de Cádiz será también grabado, así que habrá temas nuevos, temas inéditos, y también rescato canciones que hace años que no canto, con la intención de que este material pueda servir para el disco en vivo, solo con la guitarra, un repaso a toda mi discografía.

-El mono espabilado incluye un par de colaboraciones de mucho valor, con Miguel Poveda e Iván Ferreiro. ¿Cómo resultaron?

-Buenos, en los dos casos son artistas a los que yo admiro mucho, que también sienten admiración por mi trabajo y a los que propuse la colaboración aunque somos de palos muy distintos. Les agradezco que hayan aceptado la invitación y que, además, hayan querido venir más a mi terreno.

-¿Se han adaptado ellos más a su estilo?

-Sí, en realidad es mi música y mis canciones las que hemos hecho. En ninguna de las dos canciones he modificado mi estilo, han sido ellos los que se han adaptado.

-Una de las canciones de su disco, con el título La maestra, está dedicada a los docentes de la Segunda República, pero es como si de pronto cobrara cierta relevancia, cierta vigencia, con las protestas en educación.

-Sí, aunque en realidad la canción está hecha antes de que empezara la marea verde. La canción en concreto está dedicada a los maestros y a las maestras republicanos. La puse en femenino porque tengo una tendencia a compensar la desigualdad. En cualquier caso, las historias concretas que yo conocí tenían que ver con maestras. Pero tanto los maestros como las maestras, después de la guerra civil, fueron un sector duramente represaliado. La educación estaba en manos de la Iglesia, y la República se la quita y la pasa a los maestras y las maestras no religiosos. Luego, la represión fue muy dura porque la Iglesia señaló y contribuyó a que el franquismo se cebara con ellos. ¿Qué hicieron los maestros republicanos? Pues ellos se preocuparon por las cuestiones de la alfabetización, enseñar a los pobres a leer y escribir para que tuvieran más oportunidades en la vida y pudieran salir de la pobreza. Todo eso hizo que fuera un sector muy castigado. ¿Qué es lo que está pasando hoy en día? Bueno, pues que también se arremete contra la escuela pública, y si esto sigue así, con el tiempo, la inmensa mayoría de la escuela será privada y solo podrán estudiar, otra vez, las personas que tienen más recursos. No podemos negar una educación potente a las personas con menos recursos. Hay un paralelismo, desde luego. Es una reinterpretación que se hace ahora, porque no estaba en la canción.

-Participó usted recientemente en un encuentro titulado Música y palabras para la memoria y la justicia, sobre la memoria histórica. ¿Cómo ve su evolución?

-Creo que es una cuenta pendiente que tenemos por aquello de haber tenido una transición democrática más pacífica. Y La maestra no es mi primera canción en esa línea. La memoria histórica es una cuenta pendiente, y creo que desde la administración se está haciendo menos de lo que se debería, y pienso que estamos en un momento límite, porque las personas que pueden contar, que pueden hablar, cada vez van quedando menos, porque están entrando en una franja de edad muy alta. Los testigos directos superan ya los 80 años, las personas que podrían hablar de las fosas, los testigos presenciales.

-En el libro de visitas de su web hay una pregunta que le traslado: ¿Qué será de nosotros si permanecemos dormidos?

-Bueno, yo creo que ahora hay bastante gente despierta, hay gente tomando las calles, que muestra su indignación, y hay también gente dormida. Si nos dormimos, lo que nos hacen es que nos van a robar. ¡Claro! Si te duermes, te roban tu futuro. Cuando te despiertes, no tendrás futuro, serás esclavo, no tendrás libertad y no te quedará más remedio que hacer lo que te han dictado que tienes que hacer. Si quieres ser dueño de tu futuro, de tu realidad e incluso de tu país, que te corresponde, tendrás que estar despierto, tendrás que denunciar, reclamar lo que consideras que te corresponde.

-¿Y cree que la música puede contribuir a mantener despierta la sociedad?

-La música puede contribuir, esa sería la palabra exacta. La música no transforma una sociedad, ni cambia un sistema. La música es algo más que está ahí, en el proceso de transformación, y que desde luego puede ayudar. Pero sin todo lo demás la música no va a ninguna parte. Y tampoco vamos a ninguna parte sin música. Todos estos procesos siempre fueron acompañados de música.

-Tiene también en su web una galería de retratos, sencilla y curiosa: ¿Cómo se ve actualmente Pedro Guerra?

-Me empiezo a ver grande ya (ríe), como un tío maduro. Cuando empecé hace 20 años era un chavalín, pero ya no. Pero por otro lado pienso que sigo defendiendo mi profesión y que el impulso que me mueve sigue siendo el mismo, creo que no han cambiado grandes cosas.

-Usted había hecho cosas antes de Contamíname, ¿esa canción supuso un salto muy cualitativo en su carrera, o no tanto?

-Sí, sí, sin duda Contamíname fue el revulsivo. Cuando grabaron la canción, ya había firmado para sacar al mercado mi primer disco, pero Contamíname aceleró muchas cosas, abrió muchas puertas.

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