la hora del bocadillo

El hombre que escribió el futuro

  • De la mano de la editorial Dibbuks, el guionista galo Fabien Vehlmann nos presenta una fábula en clave de ciencia ficción.

¿Qué harías si pudieras retroceder en el tiempo? ¿Hacerte rico?¿Evitar la muerte de algún familiar o ser amado?¿Quitar de en medio a algún sangriento dictador? O, como el protagonista de esta historia, el ingeniero Nolan Ska, intentar evitar la futura dictadura de F.G. Wilson, un tipo que dominará a las masas gracias a los avances conseguidos en la empresa de la que se apropió poco a poco, Technolab.

Pero, ¿Y si resultara que el F.G.Wilson del pasado es un pobre chaval sin talento, que intenta publicar una novela de horrendo título y peor contenido? Si no lo consigue empezará a trabajar en la macroempresa y de ahí, con el tiempo, irá escalando puestos hasta que consiga hacerse con ella y, de paso, con la vida de miles de personas que como esclavos, viven enganchados a los avances logrados por la multinacional.

Y precisamente ahí comienza la misión de Nolan. Pero no será borrar al chaval del espacio temporal, ni construir una extraña máquina que deshaga todo el mal que, sin él aún saberlo, va a causar. El trabajo de Nolan será más sencillo, y a la vez, mucho más complicado: Hacer que este joven sin talento se convierta en un escritor de éxito y olvide su otra salida laboral.

Y aquí es donde Fabien Vehlmann, el guionista, escribe "a cuatro manos" varias historias de ese futuro que, ojalá, nunca lleguemos a conocer. Junto a los dibujantes Ralph Meyer y Bruno Gazzotti, nos llevará a terribles prisiones donde no se ejerce la violencia sobre sus reos. El método es, quizá, aún más terrible que cualquier tortura que podamos imaginar: El continuo visionado de un culebrón…

Sólo un preso parece inmune a su hipnótico influjo, ¿o no?

La fama de F.G.Wilson comienza a crecer, y sus relatos cortos son cada vez más solicitados, así que Nolan debe enclaustrarse frente al teclado del portátil y recrear historias de ese mundo que él ha conocido tan bien.

La inesperada aventura que supondrá para un grupo de técnicos de limpieza el bajar a las alcantarillas, un lugar lleno de peligros; la soledad del único habitante de una estación espacial, que es quebrada por la súbita aparición de unos extraños astronautas, espectros que no se sabe bien qué quieren de él; la terrible historia de los efectos que produce una inyección en un tipo normal y corriente, que hará que no pueda parar de correr; la historia de Joseph Oren, un chaval superdotado, rodeado del más vil egoísmo, y como éste hará que tome una drástica decisión…

Y así, gracias al oculto trabajo de Nolan, F.G.Wilson se convertirá en un tipo famoso, rico, admirado por todos pero que cuando se ve millonario, rodeado de fans, no solo pierde la cabeza y el norte, sino que termina por, pese a los esfuerzos del hombre del futuro, querer utilizar su única vía de escape, un trabajo en Technolab.

¿Será capaz Nolan de salvar el futuro de las maquinaciones del dictador?

Fabien Vehlmann, uno de los guionistas galos de más éxito, nos ofrece aquí un puñado de buenas historias cortas, todas ellas impregnadas de una pátina de cinismo muy propia del autor, como ya nos mostró en otra de sus obras publicadas en nuestro país por Dibbuks, Green Manor.

Acompañado por Ralph Meyer y Bruno Gazzotti que, a cuatro manos, recrean este universo que me ha recordado por momentos a muchos relatos del escritor norteamericano Fredric Brown, con ese punto de mala uva y cinismo que él sabía darle a sus escritos.

A Gazzotti ya lo conocemos todos, ya que junto a Vehlmann, está realizando una de las mejores sagas de los últimos años, el absorbente Solos, que ya va por el tercer tomo publicado en nuestro país también por Dibbuks, y que va a ser adaptada a la gran pantalla.

¿Seríais capaces de alterar el futuro en beneficio de la humanidad o en el vuestro propio? La respuesta al final de este álbum…

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