La hermandad de la Caridad recupera sus seis escenas de la Pasión de Jesús

  • Los óleos sobre cobre, datados a principios del siglo XVII y atribuidos al taller del pintor flamenco Frans Francken, 'El joven', han sido restaurados por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico

Hace años, incluso centenares, los enfermos acogidos en el hospital de San Juan de Dios eran tratados de sus padecimientos con los conocimientos médicos de cada época, mientras que el alivio espiritual se les recetaba en forma de obras de arte de temática religiosa que se colgaban en las paredes de la sala donde se encontraban las camas en las que yacían. Y entre esos cuadros, seis pintados sobre cobre, datados entre 1620 y 1630, que representan escenas de la Pasión de Cristo y que hace aproximadamente cien años fueron destinados a la sacristía de la iglesia, donde terminaron de perder el color y el vigor flamencos con el que fueron pintados en un taller de Amberes, hasta convertirse en una especie de pastiche oscuro y sin perfiles. Ahora, casi 400 años después, los cuadros vuelven a Cádiz tras la restauración a la que han sido sometidos en Sevilla, en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH).

El Museo de Cádiz fue testigo ayer de la entrega de las pinturas. Allí quedarán depositadas hasta que finalicen las obras en San Juan de Dios y la Hermandad de la Santa Caridad, propietaria del templo y de un valioso patrimonio histórico y artístico, pueda hacer realidad su deseo de exponerlas en un museo propio.

La viceconsejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Isabel Muñoz, y el hermano mayor de la hermandad, José Adolfo Baturone, escenificaron la entrega en presencia del equipo de restauradoras del IAPH que han realizado un trabajo complicado, por el pésimo estado de las obras y por el material metálico sobre el que se pintaron, y que fue largamente alabado por Isabel Muñoz: "El resultado de la restauración es excelente, magnífico".

Baturone, por su parte, había abundado antes en el éxito de la restauración al recordar "la oscuridad" que presentaban los cuadros colgados en la sacristía de la iglesia. En este punto, recordó la intuición del anterior hermano mayor de la Santa Caridad, el fallecido Emilio Beltrami de Grado, que vio en los cuadros una gran calidad. La hermandad comenzó entonces a moverse y encontró, dijo Baturone, el apoyo de la delegada de Cultura, Yolanda Peinado, que se mostró "receptiva" a la necesidad de restauración de los seis cuadros.

El acierto del proceso restaurador se confirma cuando se contempla una breve proyección en la que se comprueba cómo llegaron las pinturas al IAPH y cómo han salido de sus talleres: las oscuras escenas de la Pasión de Jesús se muestran ahora brillantes, con sus colores originales, con todos sus personajes definidos y con la luz original con la que el taller flamenco las creó: Las negaciones de Pedro, El prendimiento de Cristo, Cristo atado a la columna, Ecce Homo, Cristo ayudado por Simón el Cirineo y Jesús caído camino del Calvario son los títulos de los óleos restaurados -con una medidas de 60 x 80 centímetros-, a los que se une La crucifixión, un bello cuadro que ha sido sometido a una restauración más ligera porque hace unos años ya se trabajó sobre él en Cádiz.

Los trabajos se han aprovechado para hacer un estudio histórico de las pinturas, datadas entre 1620 y 1630 y atribuidas al taller de Frans Francken, El joven, pintor flamenco de la escuela de Amberes. Mediante la firma hallada en uno de los cuadros, Ecce Homo, y la comparación con otros cuadros del taller y de la época, los investigadores han concluido que Frans Francken iba marcando a sus discípulos, miembros del taller, las pautas a seguir en cada obra.

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