Rojo y negro

La fértil cosecha literaria de un año lleno de sorpresas

  • La hora del reconocimiento llegó para autores imprescindibles como Felipe Benítez Reyes y Javier Marías, cuyo talento compartió protagonismo con las esperadas aventuras de Gordon y Reverte

El próximo seis de enero, Felipe Benítez Reyes cederá el testigo al nuevo ganador del Premio Nadal. Culmina así la trayectoria que, de la mano de su libro Mercado de espejismos, ha llevado al autor roteño por todas las ferias y cenáculos literarios, acercando su estilo soberbio y su imaginación desbordante al gran público. La consagración de este autor ha sido una de las grandes alegrías de un año editorial en el que no han faltado apuestas arriesgadas, homenajes necesarios, operaciones de márketing perfectamente diseñadas y sorpresas de última hora, como sucedió con la aparición por primera vez en castellano de la gran novela rusa Vida y destino, de Vassili Grossman (Galaxia Gutenberg). Repasamos en este escrutinio algunos de esos títulos, que bien pueden figurar entre los regalos que intercambiaremos el Día de Reyes, jornada en la que se fallará de nuevo el Nadal.

Aunque ha sido uno de los últimos trabajos en presentarse, Un día de cólera, del escritor de Cartagena Arturo Pérez-Reverte, ya está conquistando las listas de ventas en las librerías de toda la provincia con este apasionante relato -con olor a sangre, pólvora y sobre todo, a heroísmo- de los sucesos del 2 de mayo de 1808.

Su colega Javier Marías tal vez no venda tantos ejemplares como el antaño periodista y hoy académico pero con la entrega de su esperada novela Veneno, sombra y adiós cerró la monumental trilogía Tu rostro mañana, recibida por la crítica como una obra cumbre de la literatura contemporánea.

Alfaguara, sello que ha editado estas dos obras, nos dio una feliz sorpresa también con el homenaje al gran Ignacio Aldecoa que fue la recuperación de su novela Con el viento solano en el cincuenta aniversario de su publicación.

El Premio Planeta 2007 será recordado por las bien avenidas instantáneas de la pareja galardonada: Juan José Millás se embolsó con una obra de corte autobiográfico, El mundo, el premio literario mejor dotado (601.000 euros) de España. El finalista, Boris Izaguirre, homenajea a su Venezuela natal y al arquitecto Gio Ponti en Villa Diamante, la melodramática peripecia de dos hermanas enamoradas del mismo hombre.

Muchas satisfacciones nos han dado también las editoriales andaluzas. Entre esos pequeños placeres, figuran varias antologías poéticas del catálogo de la Fundación José Manuel Lara, sobre todo Las traducciones del 27 -a cargo del profesor Francisco Javier Díez de Revenga-, y el homenaje a los poetas del grupo cordobés Cántico que preparó Luis Antonio de Villena y tituló El fervor y la melancolía. La Fundación Lara nos entregó también un exquisito homenaje a Félix Bayón, Vivir del presupuesto y otras obras maestras, que recoge una selección de los artículos del recordado periodista gaditano junto a un esclarecedor prólogo de Arcadi Espada.

Año éste para descubrir o releer a los autores en castellano bendecidos por los premios literarios. Varios de ellos, mujeres imprescindibles como Ana María Matute, Premio Nacional de las Letras y autora de títulos decisivos como Los Abel y Olvidado rey Gudú. O como Blanca Varela, la escritora peruana que ganó el Premio Reina Sofía de Poesía y cuyos mejores versos recoge la antología publicada por Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. Nombres a los que sumar los del argentino Juan Gelman (premio Cervantes 2007), Olvido García Valdés (Premio Nacional de Poesía por Y todos estábamos vivos) o el de Vicente Molina Foix, Nacional de Narrativa por El abrecartas, obra que incluye un cálido homenaje a Rafael Alberti.

Las Ferias del Libro nos brindaron una buena ocasión para explorar a fondo novelas que merece la pena recordar, como El séptimo velo, de Juan Manuel de Prada (premio Biblioteca Breve) y El padre de Blancanieves, de Belén Gopegui.

Hay nombres que nunca decepcionan pero este año apostaron fuerte y acertaron. Así sucedió con John Updike, que nos ofreció su particular visión de los atentados del 11-S en Terrorista (Tusquets) y de quien también nos llegó la edición en bolsillo de su memorable novela Busca mi rostro. La fractura social, política y sobre todo, moral, que en Estados Unidos sucedió a la destrucción de las Torres Gemelas fue también el asunto abordado por otro maestro de la narrativa estadounidense, Don DeLillo, en El hombre del salto, que editó Seix Barral, sello que también acercó los cuentos completos de Carson McCullers, trece de ellos inéditos en castellano, en El aliento del cielo.

Muy lejos de esas atmósferas y escrita con la prosa estilizada que le caracteriza, el escritor Jean Echenoz volvió a demostrar con su novela Ravel (Anagrama) que es uno de los mejores autores europeos y que su pasión por la música puede ser contagiosa, como ya había demostrado con El pianista y volvió a suceder con esta particular recreación de los últimos días de la vida del compositor del célebre Bolero.

Apenas unas líneas más para recordar a la gran Premio Nobel de Literatura 2007, la británica nacida en Irán Doris Lessing, referente del compromiso social y el feminismo desde su primera obra, Canta la hierba.

Y, si repasamos la oferta en viñetas, es obligado recordar el centenario de Hergé, el creador de Tintín; el medio siglo que cumplieron Mortadelo y Filemón, los célebres superagentes creados por Ibáñez, así como la nueva edición al castellano del clásico de Art Spiegelman, Maus, donde ratones y gatos nos cuentan el Holocausto judío de un modo que nunca podremos olvidar.

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