La vida fenicia del yacimiento del Cómico se escribe en el laboratorio

  • Los hallazgos realizados en este terreno que subyace bajo el teatro de títeres de la Tía Norica se someten a numerosas investigaciones · El estudio antrocológico habla de la biodiversidad de la Antigüedad

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La puesta en valor del yacimiento del Cómico está sometida a un estricto análisis científico. Éste es el camino que persigue el equipo de gobierno municipal y en el que trabajan numerosos expertos del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), a tenor de las propuestas realizadas por el equipo de arqueólogos que lidera esta reveladora excavación que ha logrado constatar la fundación fenicia de la ciudad.

En la actualidad son numerosas las investigaciones que se llevan a cabo del abundante material hallado en este solar, que ha sido excavado en extensión. Entre todas ellas, que no son pocas, ya se desprenden los primeros resultados que ahora llegan con el estudio antrocológico o la identificación de las especies botánicas a raíz del estudio y el análisis de los carbones. Un análisis realizado por la experta Mónica Ruiz Alonso, del Grupo de Investigación de Arqueobiología del CSIC y que ha servido para reconstruir la biodiversidad en la Antigüedad y para saber en qué se empleaban entonces esas especies vegetales.

Entre las conclusiones que expone la científica resalta que en el yacimiento los "macrorrestos vegetales se han preservado por carbonización, es decir, únicamente se han conservado los tejidos vegetales en contacto con el fuego".

A partir de aquí desgrana que son ochos las especies que han sido identificadas, procedentes del entorno más inmediato de la provincia de Cádiz y asociadas, en su mayoría, al bosque primigenio mediterráneo, es decir, que pertenecen al interior más cercano. Y es que la isla de Erytheia no tenía suelo apto para el crecimiento de las especies halladas, ya que en su gran mayoría era arena de origen eólico. Así, entre las especies figuran el enebro, el madroño, brezo, acebo, olivo, rosácea, encina y coscoja, siendo estas dos últimas las más comunes del yacimiento.

Asimismo, la investigadora ha apuntado en su informe que la encina ha sido utilizada como "madera constructiva de las estructuras de las habitaciones fenicias más arcaicas".

Datos de gran interés en el estudio de un yacimiento arqueológico de estas características, dada la marginalidad a la que se someten este tipo de análisis. De ahí la relevancia de su ejecución, ya que permitirán descifrar el mayor número de claves de este gran puzzle arqueológico que es el Cómico.

"Si no se conocen bien los restos encontrados, en todos los ámbitos humanos (tecnología, economía, formas de vida y religión) y en relación con su entorno físico o natural (paisaje, vegetación y fauna) no se pueden enseñar correctamente los restos", apunta el concejal de Cultura, Antonio Castillo. En este punto señala la necesidad de "crear una base científica que permita poner en valor este filón de una forma rigurosa, con el objetivo de que el visitante no sólo comprenda el yacimiento sino que conozca los nuevos aspectos de la vida de sus habitantes". Porque, eso sí, cuando un yacimiento no está bien explicado, el visitante tiene la sensación de que "sólo contempla ruinas con una visión romántica del pasado".

Ésta es la fórmula idónea para hacer comprensible, asequible y didáctica esta esperada puesta en valor. Una iniciativa que está a la espera de la consecución por parte del Ayuntamiento de Cádiz de las subvenciones económicas que permitan próximamente encauzar, en primer lugar, el proyecto arquitectónico. Un reto vital para una ciudad como Cádiz, que puede fijar en Gadir uno de los motores de su desarrollo turístico y económico.

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