Un estupendo concierto con Haydn y Boccherini

El Quinteto Itálica, (un cuarteto de cuerda clásico más una flauta travesera) fue la agrupación que el jueves se hizo cargo del segundo concierto del ciclo 'Música en Agosto' que se viene celebrando en el Casino Gaditano. En los atriles, dos quintetos de Luigi Boccherini, el Op. 17 nº5, y el Op. 45 nº1, más una sinfonía, la nº 94 en Sol mayor de Joseph Haydn arreglada para quinteto.

En general, las obras de Boccherini están marcadas por la elegancia y el refinamiento del estilo postbarroco que dominaba en su tiempo. Mucho le debe la música española al italiano. Buena parte de su producción -en especial sus quintetos para cuerda y guitarra- ofrecen la quintaesencia del más refinado españolismo. También la música española está en deuda con Domenico Scarlatti, el que fuera profesor de la princesa Bárbara de Braganza cuando ésta se trasladó a España con ocasión de su boda con Fernando VI. La escuela de clave española -con el Padre Antonio Soler en primer lugar- deja ver la influencia indeleble de Scarlatti. Ambos músicos vivieron y murieron en España en un tiempo en que la monarquía tenía a gala mantener a los mejores músicos en torno a su corte. Verdad que la influencia foránea fue recíproca, pues los ritmos, los giros melódicos y las cadencias que utilizaron estos músicos eran españoles. Así y todo, puede decirse que la música profana española de mediados del siglo XVIII adquiere toda su singularidad gracias a la influencia de los músicos italianos que residían entonces en nuestro país.

La forma quinteto, en cualquiera de sus variantes, requiere de sus intérpretes un profundo conocimiento de su estructura si se quiere conseguir todo el aliento que esa forma es capaz de alcanzar. La lectura que el Quinteto Itálica nos propuso tuvo en cuenta estos pormenores. Fueron las suyas interpretaciones equilibradas, haciendo lo que le es propio a la música de cámara, que cada voz asumiera el rol que correspondía en cada momento. Imposible destacar ningún músico en particular. Cuatro de ellos son profesores en los conservatorios superiores sevillanos, y el que no, el cello, ostenta el Primer Premio en el concurso de la Orquesta Joven de Andalucía. Esas son sus cartas credenciales.

La Sinfonía nº94 de Haydn puso el punto final a la velada. Nada pierde esa partitura al cambiar su estructura sinfónica original por la de quinteto. Si en su forma sinfónica nos sentimos ante ella coaccionados por su plenitud sonora y sus contrastes tímbricos, como quinteto nos gana su sutileza. Así pareció comprenderlo el respetable que premió con fuertes aplausos su interpretación. Al final, fuera ya de programa, se ofreció un fragmento de la ópera Hernani de Verdi.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios