Las estanterías se impregnan de fantasía e imaginación virtual

  • Las videoconsolas y los videojuegos comienzan a ganarle terreno a la literatura y a los juguetes · Los establecimientos gaditanos aseguran que los niños están creciendo en una nueva cultura

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Comenzaron siendo simples máquinas destinadas al ocio de un público relativamente joven. Pero el fenómeno de las videoconsolas se ha consolidado como uno de lo pilares de la nueva cultura del siglo XXI, no sólo por sus avances tecnológicos, sino además por su amplia variedad de modelos.

"Lo cierto es que se vende muchísimo de la Xbox, Playstation, Wii. Hay muchos tipos y de todos se vende. El entretenimiento y la educación de los niños ya no es la lectura, es el juego. Y pasan las horas muertas frente a la pantalla y los mandos", comenta Alfonso Calvo Guerrero, encargado del establecimiento Game Stop, en la calle Ancha.

Las grandes corporaciones como Nintendo, Sega o PlayStation gozan de muy buena salud. Sus ventas crecen por año. El mes de enero es propicia para el gran desembolso, que no sólo se destina a la compra de la videoconsola como regalo de Reyes, sino a todos los complementos que en la actualidad hacen que esto sea un negocio rentable. Volantes, mandos, cables... una amplia gama de accesorios que añaden credibilidad a la máquina, respaldada en muchos casos por los lanzamientos publicitarios para captar, en este momento, a todo tipo de públicos. "La videoconsola Nintendo Wii, por ejemplo, ha desarrollado juegos para todo tipo de públicos, desde los más pequeños de 5 años hasta mayores de 40 ó 50 años. Entrenamientos mentales, ejercicio físico, distracción para todos, y además, en casa", explica José Navarro, empleado de la tienda Imán de la calle San Francisco. A lo que añade: "Los cómics, el cine e incluso la música influyen en el negocio del videojuego. Por vender, incluso hay cd's con la banda sonora de muchos juegos, anillos o collares de protagonistas, pósters y muchas cosas más".

Realidad, interacción, diversión y comodidad son algunos de los factores que hacen atractiva la interacción con las videoconsolas. El diseño en 3D, el manejo de la situación virtual, la participación directa en el escenario a través de los complementos. Una multitud de recursos que ha propiciado que los pequeños ya no quieran balones ni juguetes, tal y como confesaba un niño de apenas 10 años en Game Shop, mientras alquilaba un videojuego.

También es cierto que el mundo de las videoconsolas ha asegurado un comercio que se expande a un ritmo vertiginoso, llegando incluso a la creación de tiendas de segunda mano o de las conocidas ediciones económicas, que consisten en el descenso del precio cuando transcurren algunos meses de la llegada de un juego al mercado.

Pero este sector que parece tan rentable no se libra de la piratería, que ha afectado a algunos comercios gaditanos. "Desde hace un año ha descendido la venta, incluso podría decir que casi en un cincuenta por ciento, y todo por la descarga de juegos a través de internet, que puede ser uno de los motivos, ya que los accesorios se negocian mucho mejor", aclara Carmen García Bermejo, propietaria del local Meganet.

Sea por la publicidad, por las aportaciones, por los efectos especiales o por todas las características que describen a esta nueva cultura, lo cierto es que cada día aumentan los productos, los consumidores y la ventas de este espacio virtual que se consolida día a día.

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