walter astrada. fotógrafo

"Hemos entrado en una competición que va en detrimento de los fotógrafos"

  • El fotoperiodista argentino, que suma tres premios World Press Photo, da la vuelta al mundo en su moto y va publicando su trabajo en una web, un diario de viaje con fotos y textos

Veinte años como fotoperiodista consagran al argentino Walter Astrada. Con tres World Press Photo, un Pictures of The Year y el premio al fotógrafo del año de la NPPA (National Press Photographers Association), ahora da la vuelta al mundo en su moto, una Royal Enfield. Tras 30.000 kilómetros de trayecto, en una parada en la India, nos habla de su viaje.

-Dar la vuelta al mundo como tema fotográfico es muy amplio. ¿De qué manera intenta diferenciarse y conectar todas las fotografías que realiza?

-Yo no sé si quiero diferenciarme de alguien, lo mío no es una competencia. Yo viajo por mi cuenta haciendo fotos, y al final las fotos se están convirtiendo en un proyecto. A veces, en la búsqueda de ser original parece que la fotografía se inventa con uno, como si fuésemos los inventores de la bombilla eléctrica. Hay que ser un poco más humilde. Cada uno va haciendo sus fotos y lo que puede dentro sus posibilidades. Cuando se termina de viajar, se presenta el proyecto y ya está. Hemos entrado en un sistema de competición que va en detrimento de los fotógrafos. Más que disfrutar de hacer fotos, se está pensando en la repercusión que tendrá nuestro trabajo.

-¿Que sea un trabajo individual puede ser la causa de esa competición?

-La competencia es natural en el ser humano pero no tiene que ir aparejada al egocentrismo. Creo que todo tiene que ver con la situación en la que estamos y no es para exculpar a nadie, al contrario…, pero con esto de que está difícil y que hay que mostrar tu trabajo, hemos logrado que los egos sean los que nos manejen. Antes la gente veía tu trabajo y decía si le gustaba o no le gustaba. Ahora tenemos que gustar a todo el mundo, algo imposible. O te crees lo mejor del mundo mundial o te crees que eres la última rata del desierto porque nadie le da un like a tu foto en Facebook. Estamos equivocando mucho la forma en que presentamos nuestros trabajos. Hay profesiones que también son individuales, mucho más importantes que la nuestra. Pero para defender sus derechos, trabajan en equipo. Pero nosotros no, y no sé por qué. Nuestra profesión comienza a decaer cuando empezamos a competir entre nosotros a codazos y competimos con malos precios, mala maneras…

-La crisis de la que hablamos tiene también su repercusión en la financiación de trabajos. ¿Cómo resuelve ese aspecto?

-Estoy utilizando ahorros propios y un sistema de mecenazgo que no es un mecenazgo en sí. Para serlo, tendría que haber presentado el presupuesto que creía que era necesario para el viaje y el proyecto que quería hacer; hubiese tenido tres o cuatro meses para juntar el dinero y a partir de ahí me hubiese ido a viajar. He usado el mismo sistema pero al revés. Creo que primero hay que empezar a producir. Una vez que muestro lo que puedo hacer, las personas pueden ayudar a que lo termine con pequeñas aportaciones si les gusta lo que hago. Cuento con una web (wastradathejourney.com) donde puedo vender fotos y una sección en la que la gente puede colaborar. Mantener la página actualizada puede traer que algunos colaboren con el proyecto para poder hacer unos kilómetros más. Obviamente, con esto no voy a terminar la vuelta al mundo. Pretendo que la financiación principal del viaje venga de impartir talleres y clases de fotografía.

-¿Podríamos hablar entonces del viaje como excusa para hacer fotografías?

-Totalmente. Es exactamente eso. Es una mezcla... Yo quería viajar y soy fotógrafo. Voy haciendo una especie de diario de viaje en fotos y texto.

-¿Qué le guía a la hora de tomar una fotografía en el viaje?

-Depende, no hay una razón única. Si la hubiese, sólo fotografiaría lo que entra dentro de esa razón. Si sólo me dedicara a fotografiar gente rubia, me dejaría a todos los morenos fuera. Como no tengo tema fijo, fotografío lo que me llama la atención. El tema es tan abierto como que no hay tema. No busco las fotografías. Puedo salir a dar una vuelta con la cámara y no hacer fotos y no pasa nada. Voy a un lugar, como algo y me voy a dormir tan contento, como si hubiese hecho diez millones de fotos buenas.

-¿Cuánto tarda un fotógrafo en hacerse invisible?

-Depende de donde estés; te aseguro que en India es muy difícil hacerse invisible. Hay fotógrafos que llegan al lugar y antes de decir hola ya empiezan a sacar la cámara y a hacer fotos. Ése no se va a volver invisible en su vida. En cambio, si llegas al lugar, saludas, te quedas por ahí mirando…, en un momento la gente pasa de ti. Como pasan de ti, ya te has vuelto invisible. Depende mucho de cómo se comporte el fotógrafo; algunos son muy agresivos haciendo fotos.

-Sin centrarse en ver los rasgos de la gente en sus fotografías, no se aprecia que ha cambiado de país. ¿Qué cree que nos diferencia y qué cree que nos une?

-En cierta forma, el mundo es un poco así. Hay cosas que nos diferencian pero muchas que nos hacen iguales y tal vez cuando entendamos eso dejaremos de tratarnos tan mal unos a otros. Todo el mundo come, todo el mundo duerme, todo el mundo va al baño, trabaja, tiene familia… Son cosas comunes para muchas personas. El contenido se parece mucho. Antes de viajar me han dicho: ¿qué harás cuando no sepas el idioma? Ya he hecho más de 30.000 kilómetros y no hablo todos los idiomas. La gente es buena individualmente, pero se transforma cuando es manipulada o se vuelve una masa.

-Kapuscinski decía que lo importante del viaje era aquello que uno retenía en su regreso y usted en cambio realiza la edición en el mismo trayecto ¿Cómo lleva el proceso de edición y cómo cree que sería si lo hubiese hecho al final?

-Es el primer proyecto que estoy haciendo en vivo y tiene sus riesgos. Uno, que algunas fotos no son tan buenas y en el momento a veces no me doy cuenta. Pero para mí el blog del viaje no es un producto final sino en desarrollo. Sólo espero que la gente que entra en la página sepa entender eso, que es un viaje en proceso. Creo que es interesante hacerlo así e ir viendo la evolución y que la gente pueda seguirlo. El viaje puede durar, dependiendo de la parte económica, como mínimo unos tres años. Voy haciéndolo visible ahora pero cuando termine, tendré que editar. Si en ocho meses tengo unas 200 fotografías, calculo que al final tendré más de 600. Obviamente todas no serán fotones, aunque trato de que todas las que subo a la web sean buenas. Cuando decida hacer un producto final, de las 600 tal vez queden 100, 50, 30… Y tal vez al final termine con cinco fotos de cada continente, por ejemplo. Pero será para el producto final.

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