"Mi cultura es libresca, para mí es imprescindible el placer de leer"

  • El ex vicepresidente Alfonso Guerra realiza en el Congreso Luis Goytisolo un itinerario literario por los libros que han marcado su trayectoria personal y política

¿Qué lecturas han marcado políticamente la trayectoria del ex vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra? Esta pregunta quedó ayer sin respuesta en el XVI Simposio Luis Goystisolo, o mejor, fue respondida de forma genérica. Ninguna lectura en concreto o muchas lecturas han forjado la personalidad de este político precoz, diputado por el PSOE en el Congreso desde 1977, definido por el escritor Luis Goytisolo como "una persona leída, que leyó y sigue leyendo". El propio Alfonso Guerra reconoció en el auditorio Monasterio de San Miguel, que la educación sentimental de sus lecturas ha sido "desordenada e intensa", y se definió como "autodidacta" en lo literario, realizando no obstante un canto a la literatura, al reconocer que "el placer de la lectura se ha hecho imprescindible" en su vida. Alfonso Guerra, presidente de la Fundación Pablo Iglesias, se desveló durante su extensa conferencia La vida y los sueños en los libros como una personalidad ecléctica en lo literario, que ha pasado por varias etapas como lector, las que enumeró con el nombre de "itinerarios". Como punto de partida reconoció que la generación a la que pertenece carece de un magisterio natural, lo que atribuyó a la "política de exterminio" aplicada por el franquismo hacia profesores y catedráticos. Su educación fue "autodidacta y a escondidas, acreedora de diferentes territorios culturales", una cultura que adquirió en los libros.

En su primer "itinerario", destacó que su padre asumió en su niñez "el laborioso oficio de enseñarnos a leer", y que en su casa había contados libros, aunque esos pocos "fueron mágicos para mí", de tal forma que "los personajes de mis libros forman parte de mi vida". Con posterioridad, hizo un recorrido por sus lecturas de juventud y madurez, donde incluyó autores de la generación perdida norteamericana, los clásicos de la literatura rusa, la Generación del 27, Jorge Manrique, filósofos grecolatinos, Sartre, y los escritores del realismo mágico, declarando su admiración por Marcel Proust ("sigue siendo un manantial sereno al que acudir"), y Cervantes, cuya novela El Quijote considera la más importante de la literatura universal.

Según confesó, en la actualidad sus preferencias se centran en la "relectura de obras de probada calidad", aunque enumeró autores nuevos, sobre los que aplica "una estricta selección". En su travesía literaria, se detuvo en Antonio Machado, y relató cómo su primer encuentro con el socialismo se produjo a través del gran poeta sevillano, que en uno de sus escritos evoca a Pablo Iglesias, "cuya voz tenía el timbre inconfundible de la verdad humana", lo que despertó el interés de Guerra. Precisamente, Machado y Cervantes fueron autores de cabecera en su etapa como vicepresidente del Gobierno.

La conferencia fue seguida por un auditorio lleno de público, entre el que se encontraba el también diputado Aurelio Sánchez (PP), que asistió junto el alcalde Enrique Moresco. Ya por la tarde, y tras la intervención de Federico Trillo, fue clausurado el encuentro, que en esta ocasión ha estado abierto a personalidades no ligadas directamente a la creación literaria, como la bioquímica Margarita Salas o el ex gobernador del Banco de España Luis Ángel Rojo.

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