"La cosa está de regular a mal. Y ha empeorado en estos meses"

  • Cáritas valora la iniciativa y asegura que la colecta del año pasado "nos vino muy bien"

Cáritas Arciprestal será la beneficiaria de los donativos que entreguen voluntariamente quienes quieran colaborar con el fin benéfico de este ciclo musical. Y, a su vez, esta organización distribuirá esos beneficios entre las diferentes parroquias de Cádiz interior. Unas cantidades que, pequeñas o grandes, supondrá mucho para estas asociaciones implicadas en atender a los más necesitados de la ciudad, del centro histórico. A este respecto, la presidenta de Cáritas arciprestal, María del Carmen Gámez, es tajante en su valoración sobre la situación actual: "la cosa está de regular a mal y ha empeorado en estos últimos meses".

Las cáritas parroquiales están casi desbordadas, porque según explica María del Carmen, cada vez hay más gente en paro y, por tanto, más familias necesitadas, "sobre todo parejas jóvenes, que es lo que más nos llegan ahora demandando ayuda". "Antes tenían trabajo los dos, una casa... Y ahora están en paro y no pueden tirar para adelante", sigue explicando.

"Son muchos frentes los que tenemos que atender. Y las Navidades se presentan difíciles. Muy difíciles", afirma Gámez, que aún así se muestra confiada en que en estas fechas inminentes "nadie se quede sin comer, aunque eso creo que no ocurrirá porque en Cádiz hay muchos sitios donde reparten comidas y alimentos".

Pero al margen de esto, en Cáritas arciprestal son sensibles a estas fiestas especiales, sobre todo para aquellos casos donde los necesitados son familias completas y hay pequeños de por medio. "Todo el mundo tiene derecho a comer y a celebrarla", manifiesta Gámez, que aboga por que se consigan lotes especiales navideños para las familias a las que atiende Cáritas.

Ante esta situación tan negativa que sigue empeorando mes a mes, María del Carmen Gámez destaca la realización de iniciativas como el ciclo En Clave de Navidad, que el año pasado ya reportó más de dos mil euros a las arcas de Cáritas que fueron repartidos entre las parroquias del casco histórico. "Esos más de dos mil euros nos vino muy bien el año pasado", destaca Gámez, que explica que en su mayor parte ese dinero sirvió para paralizar varios desahucios de personas que tenían dificultades con el pago del alquiler de sus viviendas y quien se muestra confiada en que este año podrá caer una ayuda extra para poder hacer frente a tanta demanda como tiene Cáritas actualmente.

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