El colombiano Ramón Cote se alza con el Unicaja de Poesía

  • El jurado del certamen otorga por mayoría el premio ganador de la XXIII edición al reconocido poeta por su poemario presentado, 'Los fuegos obligados'

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Ramón Cote Baraibar, poeta colombiano, ha sido elegido ganador del XXIII Premio Unicaja de Poesía, según el fallo anunciado ayer por el jurado. Ciento setenta y cinco obras procedentes de toda la geografía española, así como de otros países como Suiza, Brasil, Colombia, Honduras o Rumanía, competían con la obra de Cote. Finalmente, Los fuegos obligados ha conseguido ser la obra que conquistara al jurado del certamen, alzándose con el primer premio, consistente en una dotación económica de 10.000 euros más la publicación de la obra por la editorial Visor Libros.

Ramón Cote es una de las voces más reconocidas de la nueva poesía colombiana. Hijo del gran poeta colombiano Eduardo Cote, se licenció en Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid. En la actualidad, Ramón Cote es profesor universitario, poeta, y colaborador habitual con el suplemento de crítica literaria de El País.

El escritor ha publicado: Poemas para una fosa común (1984), El confuso trazado de las fundaciones (1992), Informe del estado de los trenes en la antigua estación de Delicias (1991), Botella Papel (1999) y No todo es tuyo, olvido (2007). También es autor de Diez de ultramar (1992), una antología de la joven poesía latinoamericana, además de un libro de cuentos y una biografía sobre Goya. Además, Cote fue ganador del III Premio de Poesía Americana de la Casa de América de Madrid, en 2003, con su libro Colección privada.

El jurado del certamen, integrado por los reconocidos escritores José Manuel Caballero Bonald, Felipe Benítez Reyes, Luis García Montero, Manuel Alcántara y Jesús García Sánchez, ha calificado el libro de "muy reflexivo y unitario en el tono". La obra, según Luis García Montero, es una descripción de experiencias de exilio con una perspectiva melancólica, donde la gran protagonista es la soledad del autor, que se siente extranjero no sólo en sus viajes, sino también en su propia ciudad. Caballero Bonald aseguraba que es una obra con una personalidad innegable.

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