Laura gallego. Periodista

"Para ciertos aspectos de mi vida, creo que me he vuelto un poco hobbit"

  • Decenas de personas hicieron cola ayer en la puerta de la Asociación de la Prensa de Cádiz para acudir a la presentación de 'El libro de los portales' de la autora valenciana.

-Dijo en una ocasión que su sentimiento de responsabilidad finaliza cuando termina de crear una buena historia, ¿podemos deducir que el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil no ha sido un peso a la hora de lanzar 'El libro de los portales'?

-Mmmm, perdona pero estoy intentando recordar cuando dije eso... Para saber por qué... Bueno, da igual, te contesto. La verdad es que cuando me concedieron el premio este libro ya estaba escrito y, de todos modos, esto es una cosa que sólo te pueden conceder una vez, así que no creo que pese de ninguna manera en mis obras futuras en el sentido de que no me siento obligada a conseguir otra vez el mismo galardón porque ya no puede ser.

-Un viaje a China, su gusto por los mandalas... ¿Ahí está el origen de este libro?

-Realmente ya tenía la historia en la cabeza cuando hice el viaje a China. Surge porque yo soy lectora de literatura fantástica desde hace mucho tiempo y me llamaba la atención el hecho de que en muchas historias de fantasía aparecen portales aquí y allá, los invocan los magos, y los cruzas y apareces en otro lugar. En estas historias siempre aparecen como de atrezzo a la historia principal pero yo me planteaba varias cosas como cómo se hace, cómo sabe el mago que invoca el portal que te va a llevar a ese sitio y no a otro, y si es tan fácil invocar portales, por qué no lo hacen constantemente, por qué tenemos tantos viajes a caballo, tan incómodos, en las novelas de fantasía cuando si tienes un mago en el grupo invocas un portal y listo... Así que empecé a darle vueltas a este tema y empecé a plantearme en serio cómo sería un mundo en el cual existieran los portales como métodos de transporte. Visualmente aparecen como redondos, ¿no? y entonces a mí me recordaban a los mandalas tibetanos. Así que, posteriormente a eso, cuando ya tenía la idea de esta historia, ese mundo donde existe un gremio que son los pintores de portales, que aprenden en una academia, pues hice el viaje a China. Y allí es cierto que pensando que quería escribir esta historia pues compré un mandala en una tienda de artesanía, lo enmarqué y lo tengo en la pared de mi despacho y lo tenía ahí mientras escribía la novela.

-Si pudiera pintar un portal de ese tipo, ¿iría a Idhún o a Darusia, donde se desarrolla este libro?

-Pues si pudiera pintarme un portal en mi casa, escogería ir a un lugar de vacaciones. Así que sería mucho más práctica. Creo que iría al norte porque es donde suelo veranear. En cuanto empezara a hacer calor atravesaría el portal e, inmediatamente, estaría en un sitio más fresco. Qué práctica soy, ¿no? ¡Qué poco soñadora! Para ciertos aspectos de mi vida, creo que me he vuelto un poco hobbit. Más comodona quizás.

-En 'El libro de los portales', además de fantasía, hay mucha más carga de misterio.

-Sí, es así. Es que cada libro es diferente. Normalmente la mayor parte de mis novelas son de temática fantástica pero tienen acción, tienen aventura, tienen su romance, su misterio... Pero en este caso la dosis de misterio está más presente que la dosis de acción, por ejemplo.

-Es una trama, realmente, cosida con 'micro misterios'. A la hora de armarla, ¿le ha exigido más esfuerzo?

-Es cierto que es una trama más compleja y he necesitado más tiempo para desarrollarla que otras. Llevo pensando en esta historia desde 2007 pero, nada, le dedicas más tiempo y ya está. Es una cuestión más de concentración y de planificación. La mayor parte de mis libros están muy planificados pero éste, aún más.

-¿Es una novela coral o destacaría el personaje de Tabit ?

-Es una novela coral, en el sentido que voy siguiendo las andanzas de varios personajes pero hay uno que es más importante, Tabit, porque los aglutina a todos. Todos terminan teniendo relación pero él es el único que los conoce a todos. Él es el hilo conductor.

-¿Es duro competir en una escena fantástica donde priman los vampiros y licántropos?

-Para mí no lo ha sido quizás porque me anticipé un poco a todo esto ya que yo escribía literatura fantástica antes de que se pusiera de moda y cuando explotó todo esto yo ya estaba allí, pero no sé cómo lo verá alguien que llegue ahora. De todos modos, las modas van cambiando muy deprisa. Ahora, realmente, creo que la tendencia en literatura juvenil no es tanto los vampiros sino la ciencia ficción estilo Los juegos del hambre.

-¿Es fiel el lector adolescente?

-Sí, aunque hay de todo. Los hay que empezaron a leerme con 12 años y ahora tienen 22 y me siguen leyendo, los hay que crecieron y pasaron a leer otras cosas y luego están las nuevas generaciones, gente con 10 o 12 años que empiezan a leerme ahora y que no habían nacido cuando yo empecé a publicar. Pero apasionados sí que son. Cuando algo les gusta lo manifiestan con mucha energía, se vuelven seguidores, pero como les deje de gustar algo, se acabó.

-En su web tiene un apartado de preguntas frecuentes, ¿le preguntan siempre lo mismo o qué?

-Mira hay tres preguntas que no hay semana que no me las hagan bien por carta, por email, por twitter: ¿cuándo vas a visitar mi ciudad?, ¿van a hacer películas de tus libros? y ¿vas a hacer la cuarta parte de Memorias de Idhún? Y te digo que las tres están contestadas en la web y las he contestado muchas veces.

-Bueno, pero un proyecto tiene por ahí con 'Memorias de Idhún', ¿no?

-Sí pero no puedo contar nada. A ver yo por mí lo contaría pero en la editorial no me dejan (ríe). Lo tengo muy avanzado pero una vez que yo termine con mi parte habrá otras cosas que hacer... Es un libro pero no es una novela, y hasta ahí puedo leer.

-A ver... Tampoco es un cómic puesto que eso ya se está haciendo...

-De verdad que no es por mí, es que hay mucho trabajo por delante de la editorial y todavía no puedo contarlo... Aunque ya en mi cabeza lo visualizo... Bueno y la próxima entrega del cómic sale el 16 de mayo.

-¿Qué aprende del encuentro con los lectores?

-Lo más bonito es ver a gente que se ha aficionado a la lectura, y si además se han aficionado por un libro mío es doblemente bonito. Descubrir que una historia, que la escribo con todo mi cariño, pueda llegar a otras personas y podamos compartir un mundo, unos personajes, es algo muy bonito. Que una historia mía cobre vida en la mente de otra persona es algo mágico. Es como si conectaras directamente de imaginación a imaginación o de corazón a corazón.

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