El arte grande de la fotografía

  • La Unión Fotográfica y Cinematográfica de Algeciras (UFCA) toma el claustro de Diputación con una muestra sobre la versátil dinámica artística y de calidad de sus integrantes

Ya hemos escrito en varias ocasiones la importantísima labor que la Unión Fotográfica y Cinematográfica de Algeciras está realizando en la difusión de la fotografía, en la conformación de una estructura creativa válida para todos y, como consecuencia de todo ello, en la constitución de una colección fotográfica de mucha trascendencia; además, de la existencia de una sala de exposiciones hasta donde llegan, sin solución de continuidad, la mejor fotografía que se puede encontrar en los circuitos artísticos. Y es que, desde aquel, ya lejano, 1977, cuando un grupo de aficionados campogibraltareños pusieron en marcha una especie de Asociación que permitiera dar a conocer la producción de aquellos primeros grandes comprometidos con una tendencia artística que, ya, comenzaba a adquirir muchas más especiales circunstancias artísticas que las que habían tenido hasta aquellos momentos. Por eso es muy importante, justa y necesaria esta exposición en el claustro de exposiciones de la Diputación, ese espacio que a lo largo de muchos años se ha visto ocupado por grandes muestras de los mejores fotógrafos - Chema Madoz, César Lucas, Ciuco Gutiérrez, Alberto García Alix, Carlos Pérez Siquier… entre otros muchos - y que, ahora, acoge la profunda, amplia y apasionante actividad de esta Asociación Fotográfica algecireña que, en este tiempo, ha puesto las bases sustentantes para generar una indiscutible realidad artística de muy dispar naturaleza fotográfica.

La exposición, comisariada por Alberto Galán, uno de los máximos ejecutores de la UFCA, a la que, también, dirige con mano firme e ilusionante, nos introduce por la apabullante historia de una fotografía que, en Algeciras, ha anidado para generar una apasionante realidad artística que ha hecho eclosionar la pasión por el arte y desentrañar mucho más que lo que la mirada rescata.

Desde aquellos momentos iniciáticos en los que sólo se buscaba realizar fotografías y visionarlas en grupo; hasta la suprema realidad que es hoy, con una dinámica expositiva de primerísima categoría con los primeros espadas que aparecen en los mejores carteles de las plazas más significativas. Y, además, los sucesivos certámenes convocados y las obras adquiridas para formar esta importante colección que ahora se tiene la oportunidad de ser contemplada de sus espacios naturales; así como ese magnífico proyecto de Escuela de Fotografía que, en veinte años, ha conseguido fomentar el amor por la fotografía en una zona que ya es absoluta referencia para todos.

La muestra de la Diputación de Cádiz nos conduce por un amplio catálogo de muy buenas obras; obras que impactan por sí mismas, que responden a los postulados de una fotografía de muy amplia naturaleza, con los registros variados que exige la plástica contemporánea y asumiendo esa verdad indiscutible que plantea que lo mejor de una colección es el potencial artístico de las obras, por encima de los nombres de sus autores.

Caballos y Expansión nº 2 de Juan Jesús Huelva, Landscape II de Iván Sanjuán, Línea de la memoria de Manuel Barranco, Un vacío intermedio de María Ángeles Díaz Barbado, El sofá de Mariano Vargas, Lisboa revisitada de Manuel Sonseca, Manos de emigrante de Pablo San Juan, Shato de José Luis Chacón, Cuento sin nombre de Alexis T. Edwards, Deixis nº 2 de Miguel Sasiaín, Donde los muertos no necesitan muletas para andar de Manolo Bello, Lo fugaz de Francisco Tamayo Pino, Peces de Ribas i Prous o El Sermón de Juan Viullalta, son algunas obras que creemos importantes, entre otras muchas, que componen un cuerpo expositivo de muy primerísimo orden.

La Unión Fotográfica y Cinematográfica de Algeciras -la UFCA - es un ente vivo, seguro y creando. Su vocación de futuro es un hecho pero sin olvida un ayer ilusionante y un hoy lleno de pasión creativa.

Palacio de la Diputación Cádiz

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