Ana Melero Casado. Jefa del Servicio de Archivos de la Consejería de Cultura

"El archivo del futuro será el que seamos capaces de conservar"

  • La experta en documentos antiguos participa en la Academia San Dionisio en las I Jornadas de Archivos, en las que asegura que el papel tiene su ciclo "y hay que cuidarlo".

Pertenece al cuerpo de facultativos de archivos de la Junta de Andalucía desde el 21 de septiembre de 1992. Tiene bajo su responsabilidad todas las tareas de coordinación y ejecución de cuantas iniciativas y actuaciones tienen que ver con el Sistema Andaluz de Archivo y con el Patrimonio Documental Andaluz, así como la participación en la elaboración y redacción de las disposiciones y normativas en materia de Archivos y Patrimonio Documental. Es miembro de la Comisión Andaluza Calificadora de Documentos Administrativos y de la Comisión Andaluza de Archivos y Patrimonio Documental. Desde 2006 ejerce el cargo que ocupa y se muestra "encantada" de participar en las I Jornadas de Archivos Privados en la Academia San Dionisio y de esta forma, difundir esta labor tan silenciosa, pero crucial para saber de dónde venimos.

-¿Son estas jornadas una oportunidad para explicar al ciudadano qué función tienen un archivero y los documentos que maneja?

-Sí. Además queremos dar a conocer la nueva ley de Documentos, Archivos y Patrimonio Documental de Andalucía, aprobada a finales de 2011 (ya que la antigua era del 84), que permite ejecutar las competencias de una forma renovada y marca las coordenadas para impulsar, entre otras cuestiones, los actos de colaboración y coordinación entre los distintos titulares de los archivos que integran el Sistema Archivístico de Andalucía y, de manera especial, con las entidades privadas titulares de documentos constitutivos del Patrimonio, con el fin de favorecer su preservación y difusión.

-Sin embargo, ¿es la difusión una asignatura pendiente?

-Es una asignatura que tenemos que aprobar cada año porque se nos queda pendiente si no somos capaces de aprobar. La apuesta de los archiveros y de los titulares tanto privados como públicos, es dar a conocer en la medida en que presupuestariamente se pueda, todo lo que tengamos. Creo que los archivos sí que han apostado desde el año 84 por hacerse visibles, como espacio donde se conserva parte de nuestra memoria. Los archivos guardan testimonios tan valiosos que nos han permitido, por ejemplo, recuperar tesoros como el del pecio de 'La Mercedes'. Cuanto más accesible y conocido sea un archivo, más respetado y valorado será.

-Habrá ciudadanos que tendrán documentos en sus propias casas y que desconozcan su valor.

-Sí, los habrá, pero hay que verificar el valor y por eso esta ley pretende ser bastante más activa, es decir, si es verdad que tienen valor pues vamos a ir a verlos y a catalogarlos y darles un régimen de tutela adecuado. Si son documentos estrictamente privados, hay que preservar también su intimidad aunque sean patrimonio de todos. Son las dos caras de una moneda, por un lado el respeto a la propiedad privada y por otro, el respeto a los bienes patrimoniales de todos. El ciudadano puede incoar un expediente para que la Administración tenga una tutela sobre esos documentos.

-¿Se puede 'expropiar' un documento'?

-Se puede si está previamente inscrito o catalogado, es decir, si decides enajenarlo o venderlo, la Administración se reserva el derecho de tanteo o retracto, es decir, se reserva la prioridad para adquirirlo.

-¿Qué es una joya para un archivero?

-Pues los documentos que son visualmente más atractivos a cualquier ojo son los que tienen algún tipo de imagen o símbolo, como los privilegios rodados, que son documentos medievales en pergamino. La Fundación Casa de Medina Sidonia tiene algunos de ellos que son de un valor incalculable. Junto a esos, yo diría que como ciudadana y persona, el documento más valioso es el que sirve para cualquier actuación que necesites, por ejemplo, la partida de nacimiento. Si no te dan esto, no te dan nada. El documento más valioso es el que cumple la función que le pides.

-¿Cree que se debería hablar más en las escuelas del valor de los archivos?

-Considero que es muy necesario. Algunas veces están presentes en los libros de texto documentos y archivos y ni tan siquiera se alude a ellos como fuentes primarias para la historia. Es difícil hablar del descubrimiento de América sin saber que la mayoría de las fuentes que nos hablan de la conquista parte de los documentos que se conservan en el Archivo de Indias.

-Le debemos muchos al cuidado que pusieron nuestros antepasados en conservar estos documentos. ¿Se lo tomaban más en serio que la sociedad actual?

-Le daban mucho valor porque los documentos para todos nosotros son de gran importancia, ya que generan derechos y deberes. Todos en nuestra casa, y esto ya es presente, tenemos las escrituras de la vivienda, los que hablan de nuestro conocimiento en materia académica... Los antepasados los conservan desde que aparece la escritura, los negocios. Nosotros, con la revolución tecnológica, producimos una cantidad ingente de documentos cuyo control, conservación y custodia e incluso el acceso es bastante complicado. Pero sí que es verdad que los poderes económicos, religiosos y civiles han tenido a buen recaudo todos sus documentos. Hay que recordar que el monarca siempre iba acompañado de su archivo, hasta que se creó el de Simancas.

-¿Cómo será el archivo del futuro?

-Será el que seamos capaces de conservar. El soporte dará igual. No sabemos qué males van a sufrir los archivos que andan en la Red, pero los que están en soporte tradicional como el papel, tienen caducidad y como si fueran seres vivos hay que cuidarlos para que duren.

-¿La historia está en crisis también?

-La historia no está en crisis, la hacemos cada día. Lo que no se puede es cambiar, pero sí podemos aprender de ella.

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