La St. Olaf aprueba con nota

Sorprendió gratamente el concierto que los alumnos del St. Olaf Collage ofrecieron el pasado sábado en el Teatro Pedro Muñoz Seca. Sorprendió no sólo por la exquisita interpretación de todas las obras sino porque dieron un magnífico concierto unos chicos cuya media de edad no superará los veinte años y cuyos estudios universitarios no se ciñen en todos los casos al ámbito musical. Virtuosos, alumnos ejemplares, músicos consagrados… cualquier calificativo se queda corto ante estos jóvenes intérpretes estadounidenses que regalaron al público unos sonidos perfectamente equilibrados, un ritmo impecable y, en definitiva, una elegancia y una disciplina musical que podrían ser envidiadas por cualquiera de las orquestas sinfónicas de nuestro país.

Estos chicos también regalaron a los oídos de los portuenses composiciones contemporáneas que, de no ser por ellos, difícilmente podrían haber llegado a escucharse a este lado del Atlántico. Así, la primera parte del concierto se centró exclusivamente en obras de reciente creación de autores estadounidenses que, de alguna forma, están vinculados con la orquesta de St. Olaf, como ocurrió con la primera de ellas, Casa de ritmos, que ha dedicado un catedrático de esta universidad al director de la orquesta, Steven Amundson. Del mismo modo, las piezas tituladas Derviche y Un tango nuevo de ¡Pura vida!, compuestas por profesores de dicha universidad, formaron parte de un repertorio que huyó de lo clásico para centrarse en una música casi experimental o ensayística, en la que se jugaba continuamente con cambios de ritmos y de melodías.

Para la segunda parte del concierto también escogieron un repertorio contemporáneo, pero en este caso mucho más conocido, como las Danzas sinfónicas de West Side Story, de Leonard Bernstein, o Danza española, de Manuel de Falla. Esta última obra, junto con una titulada La Virgen de la Macarena, que incluyó un solo de trompeta espectacular, fue la más aplaudida. Quizá con ello el público del Muñoz Seca agradeció el guiño que los músicos le hicieron al arriesgarse a interpretar obras tan conocidas para los españoles. Los aplausos, transformados en palmas por bulerías, provocaron que la orquesta prolongase su concierto con dos piezas más: el tema principal de La guerra de las galaxias y El tórtolo.

Con todo ello, se puede decir que estos jóvenes estudiantes aprobaron con nota el examen de aceptación del público de El Puerto, un público que, por cierto, ya se está consolidando y que, como ocurrió este sábado, cuenta con un nutrido grupo de niños y jóvenes espectadores que refleja el entusiasmo de las personas que saben apreciar la buena música.

Para la orquesta, por su parte, El Puerto de Santa María ha representado el ecuador de la primera gira musical que realizan por España, y que le trae a nuestro país por dos semanas. Así, después de haber visitado Segovia, Alcalá de Henares y El Puerto de Santa María, la orquesta de St. Olaf viajará a Úbeda el 4 de junio y finalizará dos días más tarde en Valencia.

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